Ruiz deberá presentarse en los tribunales el próximo 2 de febrero
La Concejala de Cultura de Castellón, Verónica Ruiz, tendrá que declarar como investigada el próximo 2 de febrero en los juzgados, en un proceso abierto por una denuncia de VOX, tras la retirada de la Cruz de Ribalta, por presunta prevaricación administrativa.
La historia ya empezó con “renglones torcidos” cuando el Ayuntamiento cedió al Obispado de Castellón algo inexistente como era el “Monumento a los caídos”, ya que desde 1979 la Cruz de Ribalta fue “recalificada” como homenaje a todas las víctimas de la violencia por los mismos que ahora se han empeñado en su derribo.
El jueves 2 de febrero, la Concejala de Cultura de Compromís en el Ayuntamiento de Castellón, Verònica Ruiz, acudirá a los tribunales para declarar, no por la retirada de la Cruz, sino por presuntamente haber faltado a la verdad en el procedimiento administrativo que inició para el derribo.
La denuncia, basada en el nombre con que se designa el monumento y en la abundante jurisprudencia existente que demostraría que la Cruz de Ribalta cumplía con las exigencia de la nueva Ley de Memoria Histórica, pone a la concejala en difícil situación a la hora de explicar su insistencia en su retirada.
VOX ha presentado pruebas, certificadas por la Subdelagación del Gobierno, donde se demuestra que en las 161 convocatorias de concentración en la Cruz no hubo referencia alguna al franquismo.
