La colección de Avellaneda nace a partir de una imagen: el degradado de colores intensos, del violeta al naranja, que siempre he visto en las tardes mediterráneas y que traducen mi idea de la moda. Me gusta que la ropa sea instantánea y emocionante, un efecto tan cautivador como la imagen del sol poniéndose detrás de un rascacielos o una cala. De ahí que siempre me hayan apasionado los colores intensos y difíciles de definir, que son los que vemos en el cielo y en ciertos tipos de flores.
Además, en esta colección he querido dar un giro más a diseños a los que llegué de forma intuitiva y que son ya clásicos imprescindibles del lenguaje Avellaneda: desde el esmoquin o el vestido con tejidos extraordinarios hasta fabulosos vestidos largos llenos de volumen, vaporosos o aristocráticos, concebidos para causar el golpe de efecto definitivo. En esta colección he unido estos dos mundos. O, por decirlo de otra forma, lo que presento son mis piezas preferidas en colores inolvidables.
En Sunset Mirage conviven lo masculino y femenino, la elegancia de los años setenta y la eficacia comunicativa de las redes sociales. Son piezas para gozar de la vida y, especialmente, de la noche. De hecho, me gusta pensar que los atardeceres en los que me he inspirado son la antesala de esas noches interminables que habitan en mi imaginario. Si la vida es un espejismo, que sea uno deslumbrante.
Diseñador_avellaneda
