El sábado fue intenso. A las 11 de la mañana comenzaban los actos oficiales con la «Recepción de Autoridades» por parte de la corporación municipal en la Plaza Mayor.


A las 12, la reina encendía la primera mascletà de las fiestas, espectacular y llena de sonido y ritmo, que hizo saltar lágrimas entre el público concentrado en el primer molí.

Por la tarde nuestras calles se llenaron para recibir a la comitiva del pregón.


