Hay veces que hacemos kilómetros y kilómetros para ver cosas bonitas y nos olvidamos de la belleza de muchos rincones que tenemos muy cerca.
Villahermosa del Río es una de esas localidades donde se podría decir que es obligatorio visitar.

Bosques, barrancos profundos inmensos, agua, un pueblo limpio y cuidado y la amabilidad de sus vecinos esperan al visitante. Añadamos a ello la gastronomía, podemos comer el mejor ternasco aragonés que puedes imaginar, a pesar de estar en suelo castellonense, tras haber almorzado con un buen plato de adobo de costilla, tocino, panceta y longaniza casera.


Visita obligada a la panadería «Casa Bresca«, hogazas de pan que te devuelven a otra época, pan quemado, rosquillas de aguardiente o de huevo, empanadillas de cabello de ángel, torta de aceite y un sin fin de delicias horneadas de forma casera y tradicional.





