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Opinión

Nuevo concepto de la RAE

Artículo de opinión de Luis Andrés Cisneros

Y luego dirán que la Real Academia de la Lengua no está a la última. Tras el numerito montado por el Ministro de la Presidencia, el tal Bolaños, en esta última semana, lo miembros de la que «fija, limpia y da esplendor» se han apresurado a actualizar el concepto «cortina de humo».

Hasta la fecha, uno de los significados de dicha frase era: «aquello que encubre y oculta algo». Pues bien, ahora se admitirá el vocablo «bolaños» como sinónimo de encubrir u ocultar algo, Pero no se han parado aquí, se admitirán como correctos cualquier apellido de los miembros del actual gobierno.

Tenemos que reconocer que han sido rápidos y ágiles, pero, sobre todo, han demostrado que están al cabo de la actualidad. De siempre han sido recatados y reposados para aceptar nuevas palabras o significados, aunque esta vez han sido veloces y raudos.

Aunque los realmente preocupante es como los políticos nos siguen engañando con los «bolaños» día tras día y no escarmentamos. Nos tragamos cualquier «bolaño» venga de donde venga. Y si, además, ha salido en la «tele» esa «cortina de humo», adquiere proporciones de dogma de fe.

Veamos lo ocurrido en esta semana; ha habido «bolaños» de todo tipo y para todos los gustos, No cabe duda qué el más difundido por las furcias mediáticas o los partidos políticos ha sido el espectáculo de «en tu fiesta me colé» del otrora llamado «Ministro Perejil».

¿Alguien cree, en serio, que lo hizo por iniciativa propia o ego desmesurado? Era un plan preconcebido para que se pudiera vender a tofo trapo. Es curioso que las cámaras estuvieran en el momento adecuado y en el momento preciso. Recuerden en los medios de comunicación nada se deja al azar.

Todos tragamos como pardillos. Ese acto estaba en todas las portadas, en todos los telediarios y en cualquier radio. No cabía ninguna duda, era la imagen del año en nuestro país y hasta en el mundo, Incluso la prensa deportiva se hacía eco de ello.

Mientras tanto, en nuestra querida y maltratada España, se destruyen pantanos sin cesar y se lleva al campo, a los agricultores, ganaderos y la misma población a padecer los problemas de ausencia de agua. Pero claro, que un «chiquilicuatre» cumpliendo ordenes de su jefe hiciera un numerito era necesario.

Pensemos un poco, ¿en qué nos perjudica, como país y como personas, que este tío se salte el protocolo a la torera? En nada, con perdón de la expresión, “nos importa un huevo”. Pero los políticos y los medios, a cumplir con sus obligaciones de seres vendido a los genocidas.

Y nosotros seguimos haciendo el gilipollas. Nos inundaron sobre la noticia de la gestación subrogada de Ana García Obregón. No voy a entrar a valorar si ha hecho bien o mal o regular; es un tema de índole personal y que, además, no ha sido financiado con dinero de nuestros impuestos. ¿En qué beneficiaba o perjudicaba a España? En nada.

Ello inundaba las televisiones, la radio, la prensa. Daba la sensación de que el futuro de España dependía de dicho parto. Todo el mundo opinaba sobre ello, pero nadie hablaba de la invasión que seguimos sufriendo en España y del acuerdo para que los USA nos envíen miles de emigrantes a nuestro país. Cuando queramos reaccionar será demasiado tarde.

Todo lo que hacen corresponde a un guion preconcebido, nada se deja a la improvisación. Anuncian a bombo y platillo que van a poner faldas a las figuras de los semáforos y se crea una controversia ficticia y estéril y ocultan los millones de euros que el gobierno del infame Sánchez regala al
Rey de Marruecos.

Ahora lo único que preocupa es GANAR, GANAR y GANAR en las siguientes elecciones, prometiendo un sinfín de acciones que ya saben, de antemano, que no se van a poder cumplir. Pero ello no importa, lo único es poder seguir chupando de la teta de los contribuyentes.

De momento, lo único que podemos hacer es pensar muy bien el voto que vamos a depositar en las urnas y para ello me permito haceros una recomendación. Mira a ver cuántas veces te han engañado los partidos y a esos ya sabes que no tienes que votarles. No se conforme con lo que ha votado siempre.

Recuerde ese anuncio antiguo de un detergente: «busque, compare y sí encuentra algo mejor, cómprelo». Huya de la tele y no se trague ningún «bolaño».

Luis Andrés Cisneros

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