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Opinión

La invasión de las terrazas

Artículo de opinión de Luis Andrés Cisneros

La pasividad de los Consistorios en España, por supuesto en Castellón, con las terrazas que incumplen sistemáticamente todas las ordenanzas, municipales o de cualquier tipo, está rallando lo inadmisible.

En el Bulevar Vicente Blasco Ibáñez de nuestra ciudad, dos de los bares allí situados, con sus correspondientes terrazas, hacen de su capa un sayo e incumplen, sobre todo, el número de mesas y sillas que tienen asignados por el Ayuntamiento. Esta situación se ha visto prolongada en el tiempo, habiendo tenido los vecinos distintas reuniones con los responsables políticos locales.

El deseo de los residentes en la zona es reclamar el correspondiente derecho al descanso y a la intimidad del hogar, el cual se ha visto reiteradamente conculcado por la actitud incívica de los regidores de los dos bares situados al principio del Bulevar.

Desde los primeros días de esa magnífica vía de nuestra ciudad, la cual se promocionó como una zona de descanso y tranquila, la misma se ha visto utilizada por los políticos como vía de escape para las actividades ruidosas y molestas.

Ha habido épocas auténticamente dramáticas. Recordemos que el Consistorio usó la misma como reciento del Mesón del Vino, su proximidad al reciento ferial, y el atractivo que ha supuesto para los bebedores compulsivos la presencia de bares que incumplían los horarios de cierre, lo que les permitía seguir con su «juerga» hasta altas horas de la madrugada.

Los vecinos no estamos en contra de la presencia de estos «bebedromos», lo que abogamos es por el respeto a las más elementales normas de convivencias y a las leyes vigentes. Pensamos que el respeto de la intimidad del hogar y de la inviolabilidad del domicilio está por encima de otras disquisiciones.

Múltiples han sido las veces que se ha llamado a la Policía Local, con éxito distinto. Normalmente han omitido el tema de la acumulación de mesas y sillas en las terrazas que exceden, con mucho, la capacidad que tienen concedida. Desconocemos la causa de hacer caso omiso.

A todo ello hay que añadir la afluencia de vehículos que aparcan en doble fila y la acumulación de gente en la puerta de los bares que dificulta el paso por la acera de los viandantes, además del humo de los fumadores que sube hasta los primeros pisos y que en verano te obliga a tener las ventanas cerradas.

Los responsables políticos de nuestro Ayuntamiento, no contentos con todo lo que tenemos, han decidido (se conoce que les sobra el dinero) remodelar, una vez más, el paseo central del Bulevar, colocando unos juegos, entre los que se encuentran mesas de ping-pong, con lo cual se podrán montar competiciones nocturnas de ese «silencioso» deporte.

Todo sea, querida Amparo, para como dicen los «expertos» dinamizar el barrio, aunque cabe más bien pensar que lo que se pretende es aumentar el número de gente que acabe consumiendo en las terrazas. Miel sobre hojuelas para unos pocos y más inconvenientes para los vecinos. Me gustaría, señora Alcaldesa, que invirtiera en dinamizar la zona de su domicilio.

Por cierto, días atrás un vecino de nuestra sacrificada zona publicó un suelto sobre esta situación en Facebook y le contestó, con malas maneras y nula educación una tal Patricia Robles González. Esta señora es asesora del PSOE del Ayuntamiento y lo primero que tendría que aprender es a tener respeto hacia en contribuyente que le paga su soldada mensual.

Recordemos que los asesores de los concejales no cobran el sueldo de los partidos, lo cobran de las arcas del Ayuntamiento, o sea de los impuestos que nos esquilman sin ningún rubor. Ahora, yo entiendo a la Asesora de unos 30.000€ anuales, por mantener ese chollo puede insultar a cualquiera. Por algo va en las listas del PSOE para estas próximas elecciones, ya lo dice el refrán «poderoso caballero es Don Dinero» o ese dicho popular de que «todo el mundo tiene un precio».

Esperemos que los nuevos que lleguen al poder tras estas elecciones sean capaces de pensar con la cabeza y por el bien de los ciudadanos que, al fin y al cabo, somos los que les votamos para que sean poderosos.

Confiamos en que la tal Patricia deje de contestar, de manera barriobajera, a los ciudadanos que no sean de su partido y que cumpla, si sabe o puede con sus obligaciones para con los castellonenses. Amparo Marco, tenga más cuidado con sus asesores y en vez de crear obras para justificar su sueldo, dedíquese a atender a sus ciudadanos.

Señores políticos, recuerden que no sólo de terrazas viven los consistorios, sobre todo viven de los habitantes del Municipio

Luis Andrés Cisneros

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