Tú tienes mucho que ver, somos oportunidad, somos esperanza
Ante la realidad de pobreza y sufrimiento que viven muchas personas, e incluso ante situaciones de dolor que nos toca vivir de cerca, a veces elegimos vivir sin querer ver, ajenos a lo que pasa para permanecer aislados y protegidos. Pero nosotros, la familia de Cáritas, hemos optado por abrir los ojos ante esta realidad compleja y dolorosa .
Vivimos tiempos de crisis acumuladas. Tras la pandemia provocada por el Covid-19, vino la guerra de Ucrania, el aumento de la movilidad humana, la evolución del coste energético y la inflación… Esta situación, tanto en el ámbito local como mundial, ha acrecentado la pobreza y la desigualdad y ha alimentado la desesperanza. El Informe de Cáritas y la Fundación Foessa, “Evolución de la cohesión social y consecuencias de la covid-19 en España”, nos presenta algunas situaciones sangrantes en nuestro país:
-1 de cada 4 personas está en situación de exclusión, unos 11 millones de personas.
-1 de cada 3 personas no tiene ingresos suficientes para vivir dignamente. De estas, un 46% se ve obligado a recortar el gasto en alimentación, un 63% en suministros y un 56% en Internet y teléfono.
-Un 7% de la población no tiene ningún ingreso.
-1 de cada 3 personas sufren los efectos de la brecha digital.
-Un 17% de la población tiene un gasto excesivo en vivienda.
Estas cifras corresponden siempre a personas que se van quedando al margen de los sueños y de las expectativas. Nos duele profundamente la situación de las personas que:
-Sufren una precariedad laboral creciente, especialmente los jóvenes y las familias.
-No pueden acceder o permanecer en una vivienda, porque esta ha pasado de ser un derecho a ser un lujo.
–Huyen de la violencia de tantos lugares del mundo, de la pobreza extrema o de la persecución y viven en situación de irregularidad administrativa, sin papeles y sin derechos.
Ante esta realidad no podemos permanecer como espectadores, ni siquiera como meras voces críticas, sino que estamos llamados a “ser parte activa en la rehabilitación y auxilio de las sociedades heridas”.
Se nos invita, porque celebramos el sacramento del amor y de la esperanza, a ser agentes de vida buena y nueva: siguiendo la parábola de nuestro Árbol de la Caridad, de vida y esperanza, hemos escogido para terminar un trocito de Fratelli Tutti: “Dios sigue derramando en la humanidad semillas del bien… La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna”
¡¡FELIZ CORPUS CHRISTI, FELIZ SEMANA DE LA CARIDAD!!
*Este comunicado está basado en el Mensaje de los Obispos para el día del Corpus Christi



