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¿A quién le importa…?

Artículo de opinión de Antonio García Besga

Vivimos en un “sinvivir” por los pactos políticos, sobre todo por aquellos que afectan a PP y VOX.

En primer lugar, es curioso, parece que no han importado pactos con la extrema izquierda, con herederos de los asesinos de E.T.A., a la que ni por un momento crean vencida y disuelta, o con separatistas secesionistas indultados adecuadamente.

Solo preocupa que la derecha vuelva a mandar, algo que ni tan siquiera la mayoría de los medios de comunicación aceptan.

La izquierda se regocija de los enfrentamientos entre la cúpula del PP y VOX criticando a diario los pactos en la Comunidad Valenciana.

El PP, no tengo ninguna duda, se hace el ofendido por VOX sabiendo que le dará buenos réditos electorales como ocurrió en Andalucía. El partido de Abascal parece no enterarse de esto ya que no hubo la más mínima autocrítica tras el fracaso andaluz de Macarena Olona.

A nivel local, es el propio VOX, con el nuevo y sorprendente discurso del bisoño e imprudente portavoz municipal, quién echa piedras a su propio tejado sin asumir su inferioridad (11-4), destrozando en diez minutos el trabajo de Luciano Ferrer de cuatro años y sin darse cuenta de que Begoña Carrasco tiene otras opciones, llámese Compromís, o incluso PSOE, para sacar adelante cuestiones puntuales y urgentes que hay que aprobar en un breve espacio de tiempo.

El Presupuesto Municipal queda lejos y un buen ejercicio de humildad no le vendrá nada mal al nuevo Grupo Municipal de VOX si quiere participar en ellos.

Los vecinos de Castellón votaron claramente un acuerdo PP-VOX para el cambio político en el Ayuntamiento. Poco, nada diría yo, les importa la diferencia entre “Violencia de género” y “Violencia intrafamiliar”, nada les preocupa el movimiento LGTBI, sí las subvenciones que reciben. No saben mucho de inmersión lingüística, desconocen el aleccionamiento en las aulas, menos aún les inquieta el “cambio climático”, pero sí les importa, para eso votaron PP o VOX, la tremenda carga fiscal que padecen, las restricciones de tráfico que arruinan sus negocios y el gasto clientelar municipal en la compra de votos.

PP, más VOX al parecer, deben plegarse urgentemente a la voluntad de los ciudadanos, dejarse de tonterías y líneas rojas, que solo son publicitarias de la marca, y trabajar sin descanso para devolver a los ciudadanos la libertad sustraída, el poder adquisitivo perdido y la tranquilidad en las calles.

Todo lo demás es puro postureo del más engañoso marketing  político, los vecinos tienen claro lo que han votado y lo que esperan del deseado cambio político municipal. Más pactos artificiales, más compromisos adquiridos para lograr sillones  no es lo que los ciudadanos anhelan tras el 28 M y se pensarán muy mucho qué votar el 23 J.

Antonio García Besga

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