
Bien conocido es el dicho que reza «rabos de pasa para la memoria» y que ha sido remedio utilizado por nuestras abuelas para cuando alguien necesitaba mejorar su capacidad de recordar y memorizar. Pero, sobre todo, era una clase específica de uvas pasa la que funcionaba a las mil maravillas.
Y esa eran las pasas sultanas que, por sus altas dosis de minerales y vitaminas del grupo B ayudan a reducir el deterioro de la memoria y al ser ricas en flavonoides, además la mejoran, estimulan el aprendizaje y generan habilidades de razonamiento, toma de decisiones y comprensión verbal.
En los años 70/80 del pasado siglo, surgieron varios fármacos para mejorar la atención y la memoria, sobre todo de los estudiantes, y que se anunciaban en televisión cuando se acercaban épocas de exámenes. Recordemos uno comercializado por Laboratorios Alter y que tenía como nombre comercial «Fosglutén reforzado».
Bueno, pues a la vista de los resultados de estas recientes elecciones, mal llamadas democráticas, ya que han sido manipuladas por todos los medios de comunicación y por la inmensa mayoría de las empresas llamadas eufemísticamente partidos políticos.
Todos y cada uno de los contendientes en este circo mediático y ejemplo claro de una «feria de las vanidades», han hecho gala de un descaro tremendo, demostrando que lo único que les interesa es el poder y que el destino del país y de sus habitantes, sólo les importa si va en función de sus beneficios personales.
Pero lo más triste no es lo que hemos dicho en el párrafo anterior, lo más triste es la falta total de «memoria» que ha demostrado tener la gran mayoría de los habitantes de esta querida España. Desde la muerte del General Franco, quizás el último estadista que ha habido en España, la oligarquía política nos ha sepultado bajo «un Himalaya de mentiras», frase que pronunció el socialista Julián Besteiro en plena guerra civil, refiriéndose al Frente Popular.
Es digno de un estudio sociológico que todos y cada uno de los votantes o «votontos» que fueron a depositar su papeleta en las urnas, fueran inmunes a la sarta de mentiras que, salvo quizás VOX, nos han venido soltando en los últimos años.
No se preocupe, querido lector, no intente buscar quién se la ha soltado «más gorda», en todo el arco parlamentario sólo buscan engañarle para seguir subidos en el carro del expolio masivo y continuar viviendo a cuerpo de rey a costa de lo que nos roban día sí y día también.
Se aprovechan de dos cosas fundamentales: la falta de memoria y la incapacidad de leer y razonar. Tanto una como otra vienen amparadas y aleccionadas por la inestimable cooperación de las «furcias mediáticas» que se llevan sus buenos millones de Euros de nuestros impuestos.
Nadie se acuerda de los violadores en la calle, de la impunidad de los «okupas», de la inseguridad en las calles, de las colas del hambre, de la precariedad del empleo, de los crímenes abortistas, del desastre de la sanidad pública, de la persecución al español, de los abusos sistemáticos a los niños, de la barbaridad de la ideología de género…….
Mientras, otros, siguen aferrados a la gran gilipollez del «voto útil» que se ha demostrado, elección tras elección, que es una gran mentira, siguen esperando que el PSOE les deje gobernar, o mejor todavía, hacer una coalición y repartirse el poder y las prebendas. Sólo esperan que en España haya dos empresas de recaudación de votos. PP y PSOE.
Pero ningún partido, salvo quizás VOX, plantea nada para cambiar ni la ley electoral, ni la separación de poderes, ni cómo hacer para mejorar la vida de los españoles, ni cómo solucionar, de una vez por todas, la invasión paulatina que nos está llegando desde nuestro vecino del Sur.
La gente no tiene memoria, o prefiere no tenerla. Prefiere que el gobierno de turno te de una ayuda de 200€ en vez de que te rebaje los impuestos. Prefiere que te inviten al cine en vez de disminuir los costes políticos de la energía.
Ahora lo más importante es la «nueva religión del cambio climático». Eso sí que es importante ya que sale en todos los informativos y en todas las televisiones. Y ya se sabe, lo que sale en la tele es la Biblia de los tiempos modernos.
Amigos, tenemos que hincharnos a comer pasas sultanas para que nuestra memoria no se deteriore y que podamos ser capaces de razonar y pensar, de lo contrario, no quiero ni pensar qué tipo de España dejaremos a nuestras futuras generaciones.
¡¡VIVA ESPAÑA!! ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!
Luis Andrés Cisneros
