Categorías
Actualidad

La chef Montse Peralvarez entrevistada por WOWCastellon.com

Antonio García entrevista, para WOWCastellon, a Montse Peralvarez

Puede parecer lo contrario pero es difícil entrevistar a una amiga, mucho más que entrevistar a un desconocido.

Hoy entrevisto, para WOWCastellon.com, a Montse Peralvarez, una mujer de una personalidad arrolladora que se ha convertido en una chef de moda a fuerza de trabajo e ilusión por su profesión.

Dirige con maestría el Restaurante Zamora en el puerto de Castellón, habiéndolo convertido en un punto de referencia para la gastronomía local.

Su cocina, tradicional pero mejorada y trabajada, conquista los paladares de quienes visitan su casa.

P.- Corrígeme si me equivoco: Montse tiene dos vocaciones, su vida personal y su profesión.

R.- Es más “karma” que vocación, soy muy complicada. La mayor parte de mi tiempo lo dedico a mi profesión, a mi trabajo, que es mi vida entera. Si naciera veinte veces repetiría, no ha sido un error dedicarme a lo que me dedico.

Valgo, valgo para esto, no podría hacer otra cosa, disfruto cada segundo con este trabajo y la adrenalina que me produce.

Mi vida personal, aunque es cierto que mi vida social es muy activa, también me parece importante cuidarla.

P.- Pregunta obligada. ¿Ha sido duro hacerte un nombre dentro de un mundo de hombres?

R.- No, para nada, no he tenido ningún problema, pienso que en el fondo, realmente, este mundo es más de mujeres porque ciertamente casi todos los hombres chef son chef porque han tenido una madre a la que han admirado y a la que han copiado. Tu madre, tu abuela, son las que te han incitado a ser luego un hombre chef.

P.- ¿Cómo es posible hacer un menú tan extenso, tan variado y de tanta calidad al precio que lo ofreces?

R.- La verdad es que cuesta muchísimo con los precios que hay ahora en el mercado de todos los productos, pero ahí está mi imaginación y mi profesionalidad para llegar a conseguir esos platos, y sobre todo, que sean platos de diseño, porque realmente es un menú económico pero diseñado como cocina moderna.

P.- Me consta que también padeces un problema generalizado en la hostelería, la falta de personal.

R.-  Este es el máximo problema que tenemos ahora todos los que dirigimos locales de hostelería. Aunque tengamos ganas e ilusión y nos dejemos la piel en ello no podemos hacer mucho más porque un negocio no se lleva con una sola persona, necesitamos un equipo, y un equipo bueno, y cada vez hay menos profesionales. La gente no quiere dedicarse a este oficio, no quiere estar horas trabajando incluidos festivos, es un trabajo de los más duros.

P.- ¿En la cocina se puede seguir innovando o está todo inventado?

R.-  A mí me gusta la comida tradicional con mi toque. La cocina moderna, esferas y todo eso, es buena y divertida pero no puedes ir todos los días, realmente tú vas a un restaurante a comer bien, a degustar los platos de toda la vida, sí que es verdad que perfeccionados, pero comida tradicional.

P.- Al margen de la materia prima y la rigurosidad en la elaboración, ¿Qué porcentaje de éxito tiene el toque personal?

R.-  Es muy importante, cocinar un plato con alguien que le dé un toque de calidad e innovación es fundamental. Yo siempre digo que Dios me iluminó con un don, creo que es un don que Dios te da en las manos. No todo el mundo lo puede tener, es como el que es futbolista, hay gente a los que Dios les ha dado el don de ser un buen futbolista, un buen pintor o un buen médico y los profesionales de la cocina  por mucho que te esfuerces tenemos básicamente un don. Una salsa la pueden hacer veinte personas diferentes pero siempre hay alguien que la hace mejor, porque tiene un don especial.

P.- Dicho con todo el respeto, ¿Cómo has conseguido transformar un comedor para obreros, como era el comedor del puerto, y convertirlo en un restaurante con platos diarios que sobresalen mucho de un menú tradicional?

R.- Tal vez es porque soy una soñadora y me ha dado igual el entorno donde esté, creo que donde esté voy a hacer brillar, dentro de lo en esté en mis manos, el producto y el plato que en ese momento tenga que hacer.

P.-  He comido muchas veces en tu casa y sé que se respetan los tiempos pero aún así tú sigues presumiendo de que a tu restaurante puede venir a comer todo aquel que tenga prisa.

R.- Por supuesto. Yo me la jugaría con casi todos en el sentido de que un servicio tan rápido, riguroso y con los patos presentados en condiciones creo que no hay nadie que me pueda hacer sombra.

P.- ¿Tu mejor arroz?

R.- Sobre todo el de bogavante y gamba roja, es mi preferido.

P.- ¿Tu mejor delicatesen?

R.-  Aunque te parezca mentira, es un arroz de verduras, creo que un arroz de verduras es de lo más difícil que se puede hacer porque para darle sabor, color y que esté bueno, un arroz con solo verduras, creo que es de lo más complicado.

P.- ¿Con qué sueñas?

R.- Sueño con poder cocinar sin esa presión diaria con la que juego, meterme en la cocina y estar, como cuando era niña en la cocinita que me compró mi madre, disfrutando, eso es lo que quiero y con lo que sueño. Disfrutar cocinando sin presión y cocinar lo que te apetece en ese momento, lo que en ese momento sienta.

P.- Por último. Este oficio es muy sacrificado. ¿Estás dispuesta a seguir en primera línea de batalla?

R.- Por supuesto, no serviría para otra cosa. Me moriría sin hacer lo que hago, he nacido para ello.

Deja un comentario