Som Castelló exige al Ayuntamiento que frene de forma “inmediata” la instalación de una gasolinera en la zona de Rafalafena. Además, el partido municipalista ha asegurado que se unirá a las movilizaciones vecinales liderando “manifestaciones y cuantas acciones sean necesarias para que el gobierno del PP no perjudique la calidad de vida de nuestra ciudad”
Según la documentación a la que ha tenido acceso SOM y que también se ha hecho pública, “está claro que el actual equipo de gobierno no ha impedido la instalación de la gasolinera. Es un hecho gravísimo, puesto que evidencia el nulo interés por mejorar la calidad de vida de Castellón y empeorar la de sus vecinos”.
El partido municipalista ha comenzado, junto a los vecinos y a la asociación Som Veïns, una campaña de concienciación con la pegada de carteles “para que los ciudadanos sepan lo que quieren hacer con su ciudad”. Además de la pegada de carteles, los abogados de la formación estudian las posibilidades legales para frenar la puesta en marcha de este negocio. “Mientras en otras ciudades sus gobiernos piensan en mejorar la vida de sus ciudadanos, en Castellón los partidos que gobiernan, PP y Vox, están más preocupados de Madrid que de sus barrios”, aseguran.
Además, SOM tiene previsto presentar un escrito en el Ayuntamiento instando al gobierno local a reunirse con los vecinos y, de no producirse ese encuentro, prepararán una manifestación para las próximas semanas.
Som Castelló considera que la instalación es un peligro para el barrio -con tres colegios, bloques de viviendas e instalaciones deportivas cerca del lugar escogido- y una agresión al medio ambiente en una zona de bajas emisiones, y cuyo anuncio ha causado el malestar de los vecinos. La formación municipalista cuestiona que el equipo municipal de Gobierno del PP del Ayuntamiento no conociese la tramitación de esta actividad, tal y como asegura el consistorio, cuando el pasado día 17 de julio se concedió la licencia ambiental, uno de los últimos trámites para la concesión de la apertura.
El partido local ha mostrado su rechazo al proyecto y su solidaridad con los vecinos del barrio y Som Veïns, plataforma en defensa de todo lo de Castellón, que ha comunicado su intención de iniciar movilizaciones cívicas en los próximos días en contra de la bencinera de Rafalafena.
