Este dispositivo, recientemente incorporado a la flota del parque, crea condiciones extremas encontradas en lugares como viviendas o garajes, permitiendo a los bomberos perfeccionar sus competencias en entornos confinados.
Dentro de este contenedor especialmente diseñado, los bomberos se enfrentan a condiciones realistas de gases, humo y altas temperaturas que provocan cambios dinámicos en el comportamiento del fuego. Dichas prácticas simulan escenarios reales que incluyen la posibilidad de explosiones de fuego o humo, proporcionando una experiencia real en la gestión de situaciones complejas.
