Así, tras la elaboración el jueves de las coquetas, ayer sábado tuvieron lugar una partida de pelota de mano, un almuerzo, talleres y juegos infantiles, la tradicional ‘esquellada’, una merienda a base de chocolate caliente y ‘prims’ y, como no, la tradicional Publicata de Sant Antoni seguida de la representación de la Diablera.
Con la ayuda de los ‘dimonis’, el fuego de las hogueras iluminó el municipio. Tampoco faltaron la procesión y bendición de los animales, así como el reparto de las más de 800 coquetas horneadas. La jornada acabó con una cena de hermandad y música en el pabellón.
Desde el Ayuntamiento de Tírig se agradece a la Asociación Cultural todo el trabajo realizado en la organización de los festejos de Sant Antoni.



