Ayer tuve que ver el partido de fútbol entre el Manchester City y el Real Madrid en un local público.
Comprobé el éxito total de nuestros políticos y nuestros bien pagados medios de comunicación.
Las personas que tenía alrededor, no todos gracias a Dios, no estaban viendo un partido de fútbol, se imaginaban una batalla entre España y Cataluña por el mero hecho del lugar de nacimiento del entrenador del equipo inglés. Escuché, sin razón alguna, insultos de todas clases y soeces de toda magnitud.
En general, nos aseguraremos de desterrar la seriedad de la vida, de ridiculizar todo lo que se valora y de defender constantemente la frivolidad: para que la euforia de la publicidad se convierta en la norma de la felicidad humana y en el modelo de la libertad, asegura Günther Anders.
El hombre masa producido de esta manera debe ser tratado como lo que es: un ternero, y debe ser vigilado de cerca, como debe ser un rebaño, continúa en su reflexión el filósofo alemán.
No importa el fútbol, es solo la herramienta para que los tontos confundan la velocidad con el tocino, para enfrentarlos identificando colores con creencias políticas, equipos con dirigentes sin alma y deporte con intereses ocultos.
Ayer ganó el equipo español y cierto es que nadie nunca ganó tanto haciendo tan poco. Esto último nunca lo reconocerán los que viven pegados a la televisión o leen la prensa aleccionada.
Pero para la mayoría fue España quien ganó a Cataluña sin pararse a pensar que en el equipo inglés casi había tantos españoles como en el Real Madrid.
Nos “llevan al huerto” cómo y cuándo quieren manipulando la información y publicitando todo aquello que nos lleve a la confrontación, aplicando la máxima de “divide y vencerás” para que mientras los ciudadanos discutimos por chorradas ellos puedan seguir haciendo lo que les viene en gana.
Así funciona la comunicación moderna al servicio de los intereses políticos de los desalmados.
Antes de pensar que el Real Madrid representa a España, el Athletic a la E.T.A , el Barça a Junts per Catalunya y el fondo sur a España y el fondo norte a Cataluña, reflexionen sobre lo que están viendo, no es otra cosa más que fútbol.
No se dejen manipular, molesta mucho a quienes amamos este deporte.
