Categorías
Opinión

Lenguaje político: «unA sarta de mentiras»

Artículo de opinión de Luis Andrés Cisneros

Si nos atenemos a lo que define el diccionario de la lengua como «unA sarta», hace referencia a “una serie de cosas ensartadas entre sí” tal y como aparece en la imagen con los chorizos que están sobre el plato, ensartados entre si. Pues así es como actúan los políticos con sus continuas mentiras.

No es que la imagen que acompaña este artículo no tenga, también, su verdad gráfica, debido a que tenemos también que la cualidad figurada de “chorizo” se adapta, como anillo al dedo, al expolio continuo a que nos someten los autodenominados “representantes del pueblo”.

Pero, en este artículo vamos a intentar centrarnos en el descarado uso del lenguaje para uso y disfrute de aquellos que nutren sus alforjas de todo el dinero que nos distraen, aduciendo que es para la salud y la educación, pero que va directamente a sus bolsillos. Aquí manejan «unA sarta de mentiras».

Siempre que abren la boca y agitan sus cuerdas vocales. No les quepa ninguna duda, es con el objetivo de servir a sus oscuros intereses. La clase política es un colectivo hermético y que funciona copiando las férreas formas que utilizan las sectas. Es decir, usando «unA sarta de mentiras».

Si usted está viendo, por ejemplo, la máquina de lavado de cerebros que es la televisión y escucha a un diputado, senador, concejal o cualquier cargo público decir que “está lloviendo”, asómese a la ventana y compruébelo, ya que lo más probable es que luzca un sol radiante. Siguen usando «unA sarta de mentiras».

Cada vez que uno de esos que dicen “sacrificarse por la ciudadanía” anuncia a bombo y platillo que no van a subir los impuestos a los trabajadores, prepárese amigo a ver cómo le meten la mano en el bolsillo y le van a robar hasta el aliento. Ya lo saben siguen con «unA sarta de mentiras».

Si, aprovechándose de su buena fe, escucha a una figura pública decir que hay que ser solidario con los vulnerables de la inmigración y que tenemos que ayudarles ya que vienen a pagar nuestras pensiones, prepárese para pagar más para poder pagar las prebendas que le dan. Seguimos con «unA sarta de mentiras».

Cuando, de repente, un alto cargo, como por ejemplo el Presidente del Gobierno, compungido y lloroso anuncia al país que por amor a su mujer va a dejar su puesto; olvídese, ha usado una estrategia para reírse de usted y está preparando su cargo vitalicio. De nuevo «unA sarta de mentiras».

De repente, y sobre todo cuando se acerca un periodo electoral, los políticos se lanzan a la calle para amplificar cantos de sirena, anunciándoles que si les votan a ellos aparecerá de nuevo el maná, cual alimento llovido del cielo, prepárese para ver cómo se destroza el campo, la ganadería y la pesca. De nuevo «una sarta de mentiras».

¿Será posible que exista el político que no mienta? Es posible, sobre todo en algún pueblo donde, y en esta ocasión por poco sueldo o ninguno, encontremos a ese concejal que trabaje por sus conciudadanos sin necesidad de engañar como forma de vida. Igual no necesita soltar «unA sarta de mentiras».

Cuando algún político y en un momento de éxtasis lenguaraz pronuncie que va a luchar para mejorar la sanidad, la educación y la vida de los ciudadanos, ponga tierra de por medio y aléjese; de no hacerlo y creerle, estará dando pie a que la Montero caiga sobre usted y le arruine; «unA sarta de mentiras».

Si usted ha militado en algún partido, con la esperanza de que, con su pequeña aportación, podía colaborar al bien de sus conciudadanos. Tenga cuidado, como dijo Winston Churchill, “nuestros adversarios no son nuestros enemigos, los enemigos están a nuestro lado”. Las peores puñaladas vendrán asestadas por aquellos que están a tu lado y que, por desgracia, en la mayoría de los casos, han hecho de su vida «unA sarta de mentiras».

Hay un refrán español que dice que «la mentira tiene las patas muy cortas». Viviendo lo que estamos viviendo, igual está desfasado y vivimos inmersos en «unA sarta de mentiras»

¡¡VIVA ESPAÑA!!     ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!

Luis Andrés Cisneros

Deja un comentario