Así ganó España ayer a Alemania, a su estilo, en el último minuto.
En mi anterior artículo de opinión, en este mismo medio, ya les advertía de que se debía ganar a Alemania y al árbitro, no me equivoque.
Solo se recordará la mano de Cucurella, eso sí, sin reconocer que la jugada viene de un previo fuera de juego alemán.
España hizo un buen y serio partido, quizá con menos lucimientos ante un conjunto que “repartió” todo lo que quiso y más con total consentimiento de un “inglesito” llamado Anthony Taylor que no es precisamente un novato, es árbitro internacional desde 2003.
Puede calificarse de injusticia y auténtica vergüenza arbitral que Toni Kroos terminara el partido tras lesionar a Pedri y Fabián y tras un pisotón descarado a Yamal. Cosas del fútbol, más bien cosas de la UEFA.
Una pena que un gran jugador mancillara ayer su reputación precisamente en el partido de su despedida como profesional.
A los anti De la Fuente ahora ya nos les quedan recursos. España ha llegado a lo más alto. Está en semifinales y delante tendrá otro hueso duro de roer y también protegido por la UEFA como es Francia. Habrá que vencer a los franceses y a los intereses económicos de que Francia esté en la final, al tiempo.
Enhorabuena a todos los españoles que se alegran de que gane España sea quien sea el seleccionador, sea quien sea el que meta el gol y juegue en el equipo que juegue.
