Ya por la tarde, numerosas personas participaron en la bendición de los animales y de los rollos que se repartieron entre la ciudadanía, así como en la procesión que precedió al encendido de la hoguera.
«Sant Antoni es una celebración que une a vecinos y vecinas de todas las edades en torno a nuestras raíces y costumbres y mantener viva esta tradición no solo nos permite honrar nuestro pasado, sino también fortalecer nuestro tejido social», destacó la alcaldesa de Vall d’Alba, Marta Barrachina, quien también quiso expresar su agradecimiento a «todas las entidades y colectivos locales que contribuyen a la organización de este evento y hacen posible con su trabajo que nuestra cultura y tradiciones sigan más vivas que nunca año tras año».

