Soy consciente de que este artículo sentará mal, incluso solo por el título, a un sinfín de imbéciles, otra multitud de progres, una manada cada vez más numerosa de feminazis y a un gran número de descerebrados que siguen, supongo que por ignorancia, defendiendo que España es un patriarcado aunque la inmensa mayoría de los españoles mandamos en casa solo cuando nuestra señora no está.
Pero hoy no me resisto a decirles que el 99,9999999 % de los padres hemos ejercido nuestra labor de progenitor con dedicación, amor y compromiso sin jamás maltratar a nuestras parejas o a nuestras hijas, y sin tener nunca el más mínimo altercado con señoras, dado el respeto inmenso que nos merecen.
Así, que sin rubor, con orgullo, hoy quiero gritar…¡Feliz día del padre! Para todos aquellos que lo somos o lo van a ser, en el convencimiento de que la inmensa mayoría ejercerá el “cargo” con responsabilidad a pesar de que quieran degradar la vocación y un montón de ignorantes interesados quieran vender que paternidad y machismo es lo mismo.
No hay nada más grande que ser padre y aunque somos humanos y cometemos errores ponemos todo nuestro empeño y sabiduría en ser buenos padres.
Ser padre es mucho más que tener un hijo.
Ser padre es un regalo personal que solo puedes comprender cuando lo abres, sorprendente por lo irrepetible, fascinante por lo indescriptible.
Alejandro Ojeda, matrón de profesión, escribió: «Todavía son muchos los que se preguntan si existe el «instinto paternal» y, aunque las hormonas de los hombres no cambien en la misma medida que las de las mujeres, sí que experimentan cambios hormonales cuando llega el bebé. Quizá nunca lleguen a experimentar el sentimiento de una madre cuando tiene a su hijo dentro, o al amamantar, pero una madre tampoco sentirá el cariño especial y el vínculo que el hijo y el padre llegan a conseguir. Nos gustan esos papás que se implican en la educación de sus hijos, y que quieren tener el mismo papel que la madre en todas las facetas de la vida del bebé.«
Les animo a defender la paternidad y ejercerla con dedicación y orgullo ya que nuestros hijos, en un alto porcentaje, serán fiel reflejo de la educación y el ejemplo que les hemos dado.
