El Grupo Municipal de Compromís per Castelló ha recibido nuevas quejas de personas que han participado en el Plan Propio de Empleo del Ayuntamiento y que consideran que el procedimiento no ha sido tan justo ni transparente como requiere una administración pública. Según explican desde la formación, estas aportaciones se han producido tras la advertencia pública que ya realizaron sobre el funcionamiento del programa, conocido como PEPET.
Una de las cuestiones que Compromís considera especialmente preocupantes es la contradicción en la que ha incurrido el concejal de Recursos Humanos, Juan Carlos Redondo. A pesar de haber afirmado públicamente que no se había presentado ningún recurso a las bases del PEPET, él mismo ha reconocido posteriormente que sí existía al menos uno, y la coalición está a la espera de que les entregue la documentación correspondiente. “Que en un programa de empleo de solo un año queden fuera tantos candidatos debería hacer reflexionar al concejal”, ha señalado el portavoz Ignasi Garcia.
Desde el grupo municipal también señalan que hay una realidad que no se puede obviar: en varias categorías profesionales, especialmente la de administrativos pero también la de operarios de usos múltiples, más del 75 % de las personas que se presentaron han quedado fuera del proceso. En el caso de los puestos de administración, de 139 aspirantes entrevistados, solo 14 han sido seleccionados y 108 excluidos. Los 14 seleccionados obtuvieron exactamente 80 puntos en la entrevista, la puntuación máxima posible, y esta ha sido la única categoría en la que se han producido exclusiones en dicha fase.
En la de operarios, aunque las 139 personas que acudieron a la entrevista han pasado a formar parte de la bolsa de trabajo, el volumen total de excluidos a lo largo del proceso ha sido muy elevado. Este conjunto de datos, según Compromís, debería hacer reflexionar al concejal sobre cómo es posible que en un plan de empleo de solo un año quede fuera una parte tan importante de los candidatos, muchos de los cuales contaban con méritos objetivos y se encontraban en situación de desempleo de larga duración.
La formación considera recomendable que el Partido Popular rectifique el incremento que aplicó este año al peso de la entrevista —que ha pasado a suponer un 60 % de la puntuación total—, ya que está demostrando ser decisivo y está generando situaciones difíciles de evaluar con objetividad. Para Compromís, esta parte del proceso se ha convertido en un filtro que deja fuera a perfiles con méritos reconocidos y que no garantiza la igualdad de oportunidades.
Además, proponen que las entrevistas sean grabadas, tal como han solicitado también varias personas participantes, para garantizar que los candidatos puedan conocer y defender su puntuación. “Es una medida que nos traslada mucha gente y que ayudaría a reforzar la transparencia del proceso”, señalan desde la formación.
Compromís alerta de que estas exclusiones están afectando especialmente a personas en situación de desempleo de larga duración, que cumplían con los requisitos y esperaban encontrar en este programa una vía de reincorporación al mundo laboral. “Hablamos de gente que tenía los méritos objetivos para acceder y que ha quedado fuera en la parte más subjetiva del proceso”, lamentan desde la coalición.
