50 caminantes y 20 caballistas se dieron cita por la mañana en el Pla de la Font. Allí, los miembros de la asociación les dieron rotllets y mistela para arrancar la mañana con fuerza, y la cinta que se da todas las ediciones. A continuación, era hora de empezar la caminata hasta la ermita de Sant Pau, yendo por caminos y sendas del término, y parando para almorzar. Una vez se llegó, era el turno de la comida de hermandad donde pudieron degustar un plato típico, el tombet.
Un aniversario multitudinario y que además era el primer acto de la nueva junta de la Asociación. Una Volta al Terme que hace ya veinticinco años que se hace y que va variando su itinerario para que todos los participantes puedan admirar y conocer mejor los alrededores de Albocàsser. Desde la organización están muy contentos del éxito de esta edición y ya empiezan los preparativos de la siguiente, que esperan que supere el número de caminantes y caballistas.
