Para paliar esta situación, el consistorio ha emprendido hace una semana los trabajos de construcción, con medios propios, de un pequeño depósito que unificará y ampliará los dos existentes.
“En agosto, la población de Ares puede llegar a multiplicarse casi por 10 y eso hace que las últimas casas en el barrio alto puedan tener algunos problemas de presión de agua, porque la demanda también aumenta mucho”, explica el alcalde, José Luis Marqués. Los trabajos, que ejecuta directamente el Ayuntamiento, estarán culminados antes del verano y persiguen dotar al barrio de Montjuí de una mejor infraestructura para hacer frente con mayores garantías a los picos de consumo de agua que se registran durante la época estival.
