Compromís per Castelló ha puesto en valor la necesidad de reforzar unidades especializadas en medio ambiente como la UPROMA de la Policía Local, a raíz del incendio ocurrido este viernes en una antigua nave industrial de Almassora. El fuego, visible desde varios puntos de la comarca, se ha producido en un espacio investigado por la acumulación ilegal de residuos textiles.
Desde la formación recuerdan que la ciudad de Castelló cuenta con una unidad ambiental propia, la UPROMA, que durante el Acord de Fadrell se reforzó con más de seis efectivos dedicados a inspecciones medioambientales. Actualmente, esa dotación se ha visto reducida a solo dos personas. Compromís considera que sería importante volver a fortalecer esta estructura para mantener un control efectivo sobre actividades que puedan suponer un riesgo para el territorio.
“Lo que ha ocurrido en Almassora demuestra lo importante que es la prevención para evitar situaciones graves como esta. Es precisamente gracias a unidades como la UPROMA que se pueden detectar actividades irregulares y actuar a tiempo”, ha señalado el concejal Ignasi Garcia. “Hablamos de controlar acumulaciones de residuos sin licencia, el uso de materiales inadecuados o la presencia de actividades sin autorización. Todo esto tiene consecuencias para el medio ambiente y para la salud pública”.
Compromís considera que los municipios deben contar con herramientas y personal especializado para garantizar una vigilancia ambiental eficaz. En este sentido, la formación destaca que la UPROMA no es un servicio cualquiera, sino una unidad clave para anticiparse a situaciones de riesgo como la vivida este viernes, y reivindica que es necesario dotarla de los recursos y la estructura necesarios para continuar desarrollando su labor de protección del territorio.
Según la información difundida hasta el momento, el recinto afectado por el incendio acumulaba en torno a 7.000 toneladas de residuos textiles almacenados de forma irregular, una situación que ya estaba bajo investigación. El caso ha abierto diligencias por posibles infracciones medioambientales y pone de manifiesto el riesgo que suponen estas prácticas cuando no existe una vigilancia eficaz sobre el territorio.
