Cabe recordar que la Generalitat desalojó el centro el pasado 3 de junio. Desde entonces, la comida se conservaba en el interior de las instalaciones hasta que el lunes los vecinos de Albocàsser denunciaron ante el Ayuntamiento que se estaban arrojando cajas y cajas de comida al contenedor situado en las proximidades del edificio.
Durante los últimos días de estancia de las personas atendidas en el centro, ya se habían producido denuncias por falta de comida. «La Generalitat pretendía el traslado a Bétera, por ese motivo se paralizó la llegada de comida. Hubo días en los que para desayunar únicamente había leche. Luego, al retrasarse el traslado, se volvió a llamar a los proveedores de comida. Con el traslado de los residentes y los trabajadores a Burriana, la comida de más de 30 personas quedó almacenada en el edificio y comenzó a estropearse, sin que nadie se hiciese cargo de ella», han apuntado testimonios recogidos por el consistorio. Hubo días en los que faltaba comida, solo tenían alimentos de primera necesidad como huevos y yogur, y hubo complicaciones para que los residentes no se quedaran sin cenar o comer.
De repente, el lunes, junto al contenedor y dentro de él, aparecieron cajas con fruta, patatas, vegetales y otros productos perecederos. Desde el Ayuntamiento de Albocàsser se ha lamentado la situación. «Nos hubiese gustado que, si tenían previsto dejar allí esta comida, se hubiesen puesto en contacto con el municipio para evitar que se echase a perder y haberla destinado a personas que la necesitaban. La situación que se ha producido es penosa», han lamentado desde el consistorio.
Desde el municipio se ha indicado que la comida llegaba en furgoneta, ya que «en Albocàsser no compraban prácticamente nada».
