Compromís per Castelló ha señalado con preocupación que los casos de violencia de género en la ciudad siguen aumentando, tanto en número como en gravedad. Según datos oficiales, la unidad Viogen de la Policía Local protege actualmente a 248 mujeres, 37 más que a finales de 2024. Además, el 60% de las detenciones realizadas este año por este cuerpo policial están relacionadas con casos de violencia machista, con un total de 75 hombres detenidos.
La concejala de Compromís, Vera Bou, ha señalado que “llega el verano y volvemos otra vez a iniciar una escalada de asesinatos por violencia machista y vicaria”. Y ha advertido que “mientras el PP esté gobernando con Vox, que niega la violencia de género y dice que no existe, no podemos avanzar en la lucha”. Bou recuerda que en Castelló “han aumentado los porcentajes de detenciones por violencia machista un 60%” y que “con negacionistas dentro del gobierno solo pueden aumentar estas cifras, porque no creen en la lucha”.
Los datos evidencian una situación especialmente grave en la provincia. Castelló es una de las zonas con más casos activos de violencia machista en riesgo alto de todo el Estado, con 64 mujeres en esta situación, y dos en riesgo extremo, las únicas en toda la Comunitat Valenciana. Además, Castelló registra más casos de alta peligrosidad que comunidades enteras como Galicia, Murcia o Aragón. En paralelo, el número de denuncias ha subido un 16,4% en el primer trimestre del año y el de víctimas, un 8,2%.
Desde Compromís advierten que no se puede hablar de un sistema de protección eficaz mientras el concejal de Seguridad, Antonio Ortolá, sea un representante de Vox, partido que niega la existencia de la violencia machista. “Nos matan por ser mujeres y madres, y eso tiene un nombre: se llama violencia de género”, ha remarcado Vera Bou, que ha advertido que “el nuevo protocolo nunca podrá funcionar si a la mesa le falta una pata”.
Bou se refiere a la recientemente firmada Mesa de Coordinación del Protocolo Municipal para víctimas de violencia de género, en la que participan representantes políticos, mandos policiales y personal técnico. Aunque se trata de una herramienta pensada para mejorar la atención y protección de las víctimas, Compromís señala que su eficacia se ve comprometida por el hecho de que el responsable político de la seguridad ciudadana no reconoce ni siquiera la existencia de la violencia machista. “Si una persona de la mesa niega que exista violencia machista, nada puede funcionar”, ha lamentado Bou.
Compromís recuerda, además, que la violencia vicaria y machista ha vuelto a situarse en el centro del debate tras una nueva oleada de asesinatos: solo en 48 horas, cinco mujeres y un niño fueron asesinados en el Estado español, uno de ellos en Algemesí. Ante este contexto, reclaman una respuesta clara y decidida por parte de las instituciones.
En este sentido, desde la coalición señalan que la responsabilidad última es de la propia alcaldesa de Castelló, Begoña Carrasco. Recuerdan que gobierna con Vox por decisión propia, a pesar de que podría hacerlo en minoría y buscar acuerdos con otras fuerzas políticas. Las cifras no dejan de crecer, pero el gobierno municipal tiene las manos atadas por su dependencia de la extrema derecha, que sigue negando la violencia de género. Por eso, Compromís reclama un compromiso institucional real, con recursos, formación y políticas valientes para hacer frente a una violencia que no deja de crecer.
