
El 18 de octubre de 1960, a las 18 horas, se estrenó en la Sociedad Española de Radiodifusión (hoy conocida como SER) el programa «Ustedes son formidables» y que estuvo en antena hasta junio de 1977, casi 17 años y con un éxito de audiencia inigualable.
Alberto Oliveras era el presentador y estaba dirigido por Ángel Carbajo y su objetivo era tocar la fibra de la solidaridad de las personas para solventar situaciones dramáticas, buscando la colaboración de los oyentes que hacían aportaciones económicas para solventar el problema.
Este programa lo trajo Alberto de uno similar que se emitía en Francia, en la emisora Europe nº 1, y enseguida atrajo a los escuchas españoles con sus demandas y en cada edición se batían récords de captaciones económicas. En el primero se recaudaron 80.000 pesetas para ayudar a un grupo de mujeres que organizaron un festival musical para financiar a una guardería infantil.
Al año siguiente 1961, con motivo de un desbordamiento en Sevilla se recaudaron más de 3 millones de pesetas lo que, en esa época, era un auténtico dineral. Se daban momentos emotivos cuando había niños que rompían sus huchas para aportar las monedas que guardaba y la gran mayoría de la gente aportaba dinero de manera anónima.
Os dejo el enlace con los audios de la sintonía del programa, que se basaba en la «Sinfonía del Nuevo Mundo» de Dvorak. Por cierto, era patrocinado por Gallina Blanca.
En nuestros días, este programa, que no sería presentado por elementos como Ángeles Barceló, estaría patrocinado por una ONG, que cobraría sustanciosas subvenciones de los organismos públicos, o sea de usted y de mi a través de los impuestos y cuyos directivos vivirían como un político.
Si, querido lector, se le ocurre indagar por internet lo que cobran los distintos jerifaltes de ONGes que hay por el mundo, no hay ninguno que baje de 60000 Euros anuales, y eso en el caso de los más «pobretones». Si nos metemos con aquellas como ONU, Unicef. Médicos sin fronteras y otro sinfín más, las cifras están por encima de los cien mil Euros.
Lo más curioso del caso es que se auto denominan «no gubernamentales», pero ninguna de ellas existiría si no fueran bien regadas por las instituciones con el dinero que nos roban vía impuestos. Pero es más, no están obligadas a rendir cuentas de que uso hacen del dinero que reciben, de lo que expolian a los ciudadanos del país.
Ignoramos la pasta que «chuparán» los distintos políticos de todo este negocio al que denominan ONG. Pero no le quepa ninguna duda de que nadie, absolutamente nadie, da nada a cambio de nada. Podemos estar seguros de que cada uno de los políticos que concede una subvención recibe una contraprestación.
No contentos con ello, nos inundan de anuncios que hablan de las virtudes, casi místicas, de todas estas asociaciones delictivas que se hacen ricas a costa de las desgracias ajenas. Pero nunca verá que ningún político colabore con su pecunio particular a una obra benéfica, incluido el Jefe del Estado.
Alberto Oliveras era formidable, pero visto lo visto, igual era un personaje de los que han desaparecido del escenario público y han sido reemplazados por los vividores y los explotadores. En aquella época la gente quizás no tuviera «democracia», pero tenía valores.
Hemos pasado del «Ustedes son formidables» al «Ustedes son tontos»,
¡¡VIVA ESPAÑA!! ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!
Luis Andrés Cisneros
