La meteorología obligó a trasladar la programación a la zona de la Cova de Ares, donde se celebró una cena de paiporta en un ambiente muy participativo. A continuación, los asistentes disfrutaron de una cata de vinos de la tierra, conducido por el personal de la Oficina de Turismo, y, como alternativa a la observación del cielo, que ya no fue posible, se realizó un taller de astronomía.
“Estamos muy satisfechos de la respuesta que ha tenido esta primera Noche Astronómica. El objetivo era despertar el interés por la astronomía y empezar a preparar el municipio de cara al eclipse solar total de agosto de 2026, que se podrá ver desde Ares en condiciones excepcionales”, explica Andreu Agost, miembro de la Comisión de Fiestas. Para hacer posible la jornada, la organización contó con la colaboración del Ayuntamiento de Ares y de la Sociedad Astronómica de Castelló.
La Comisión de Fiestas ya trabaja con la vista puesta en nuevas propuestas astronómicas para el año que viene, aprovechando la calidad del cielo de Ares y la esperada cita con el eclipse solar.
