Las circunstancias de las últimas semanas en Castellón han sido muy reveladoras. Quienes conocen a los personajes políticos que habitan el Ayuntamiento desde hace dos años sabían de la incapacidad profesional e intelectual para gestionar un municipio como Castellón, intuían la corrupción que se iba a adueñar de la institución y estaban convencidos de la bajeza moral de sus acciones políticas.
Durante estos tiempo se han dedicado a taparlo todo a base de millones (1,7 millones en publicidad en medios de comunicación) y fiestas de fin de semana. Pero el hedor acumulado es de tal calibre que en apenas dos años algunos periodistas y empresarios (en petit comité, eso sí) están deseando que esto concluya (incluso que la justicia le ponga fin).
Cuando uno va a Egipto lo primero que ve son las pirámides de Keops, Kefren y Micerinos, por ese orden. Después se da cuenta de que una pléyade de monumentos más pequeños se alzan por todas partes. Con la Corruppción del gobierno de Begoña Carrasco pasa algo parecido. Primero fueron los badenes del camino que lleva a Keops; luego ivan caminando hacia Kefren; después, un contrato de basuras millonario y sospechoso para limpiar Micerinos; y a partir de aquí, las denuncias impagadas del concejal Ramírez, el enchufe del marido de la Carrasco como mantenedor, el de la hija de la Autoridad Portuaria como reina de las fiestas, el del concejal Cabañero que se aprueba su propia plaza de funcionario, y un largo etc.
Pero ahora emerge un nuevo monumento que, como la cabeza de la Hidra, se divide en varios caminos. Por un lado, una tal Del Campo, advirtiendo a las asociaciones que participan en la fiesta colombiana de nuestra ciudad que el discurso que tienen que dar “lo tienen que supervisar tanto el gabinete de comunicación como el asesor de gobierno”. Es decir, que el sujetabolsos de la Carrasco se dedica, además de a sacar fotos a su jefa, a censurar a los ciudadanos. Y se quedan tan panchos, oiga. Lo dejan por escrito y no pasa nada. Quieren amordazar a la sociedad castellonense para que las fotos de la tiktokera Carrasco queden muy chulas.
Por otro lado, al frente de ese departamento dependiente de la concejalía de Bienestar Social, de la que es titular la abogada Maica Hurtado (esperemos que sus estudios le abran los ojos) se encuentra un geyperman cuyos movimientos en Castellón parece ser que pueden ser investigados en Colombia. Además, coincide con una denuncia anónima que llegó a la Delegación de Hacienda hace un año sobre una ONG colombiana muy amiga del PP de Castellón (basta ver las fotos con ediles como la propia Hurtado o el concejal fake (quien te ha visto y quien te ve). Todo esto en el contexto de la bonita festividad colombiana que se celebra en nuestra ciudad hoy sábado, en la que está prohibida la venta de alcohol.
La situación de corruptela que en silencio se está adueñando de la ciudad es imposible no relacionarla con el deterioro imparable de los servicios públicos en Castellón (basura, sanidad, mantenimiento viales, centros escolares, …). Nos encontramos ante un saqueo de lo público, con el añadido del nepotismo y el acomodo familiar. El ciudadano de Castellón empieza a descubrirlo ahora, aunque tardará aún meses en reaccionar. Mientras tanto, unos pocos valientes, poquísimos, seguiremos sacudiendo las alfombras de unos políticos incapacitados intelectual y profesionalmente para la gestión pública.
PD: Por cierto, ya están escritos los capítulos IV y V de esta bonita serie de la Corruppción en Castellón. No tienen desperdicio.
VICENTE JAVIER MÁS TORRECILLAS
DOCTOR EN HISTORIA Y ACADÉMICO DE LA RACV
