Con una carrera que abarca más de siete décadas, y discípula directa del maestro Claudio Arrau, Fischer emocionó al público con una interpretación que combinó profundidad musical, claridad expresiva y un dominio técnico impecable.
El programa incluyó una delicada y a la vez vigorosa interpretación de la Sonata en si bemol mayor KV 333 de Mozart, seguida de una lectura intensa y profundamente poética de los Preludios de Frédéric Chopin, que revelaron toda la gama emocional del romanticismo pianístico.
Celebrado en el marco incomparable del Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni de Vilafamés, el recital fue parte de la programación del Festival ARC Clàssica, que reúne cada verano a grandes figuras de la música clásica en un entorno patrimonial y de proximidad.
El público respondió con una ovación sostenida, visiblemente conmovido por la maestría y la sensibilidad de la intérprete. La actuación de Edith Fischer quedará sin duda como uno de los hitos de esta edición del festival, consolidando a Vilafamés como un referente en el panorama de la música clásica en territorio valenciano.
