
Con permiso y respeto hacia los fallecidos y sus familias, hacia todos aquellos que han arriesgado su vida sofocando lo incendios, hacia los vecinos héroes que tuvieron que salvar sus viviendas poniendo en juego sus vidas ante la ausencia de ayuda, hacia todos los bomberos, forestales, miembros de las Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, pilotos privados y todos aquellos que han vivido y siguen viviendo la tragedia me permito el lujo de calificar de tomadura de pelo lo que estamos viviendo.
No soy experto en el tema pero sí sé que a pesar de no ser muy inteligente no soy idiota. Me siento ofendido por lo que veo, leo y oigo a diario sobre los incendios en Galicia, Asturias, Castilla y León y Extremadura especialmente.
No se puede mentir tanto y tan seguido a no ser que estemos ante un programa preparado políticamente para tomarnos, una vez más, por imbéciles.
Gobierno y Comunidades Autónomas siguen echándose la culpa unos a otros sin la más mínima vergüenza. El rédito político que esperan conseguir, unos y otros, espero se les vuelva en contra en las urnas si de una vez por todas los españoles abren los ojos.
La última, ya es una ofensa descarada a los municipios afectados por parte de la fiscalía, no podría venir de otro sitio, intentando responsabilidad a pueblos con míseros recursos de la prevención de los incendios cuando, además, el Gobierno no ha hecho nada.
Además, cuando solicitan permiso para limpiar bosques y caminos, la administración, enferma de ecologismo mal entendido, se los deniega.
Voy a darle a la fiscalía una pista por dónde empezar a investigar. Comience con exigir responsabilidades a todos los defensores de la Agenda 2030, a todos aquellos, la mayoría adeptos de la mencionada agenda, que dedican sus días a arruinar la agricultura y la ganadería española, a aquellos que cortan árboles para poner placas solares, a aquellos que siguen cerrando pastos para poner molinos de viento y cerrar las nucleares.
Un Gobierno que redacta decretos como churros es incapaz de redactar uno para que los pilotos privados, civiles y militares puedan seguir volando tras cumplir sus horas de vuelo, más cuando los propios pilotos lo solicitan.
La descoordinación total entre gobierno nacional y gobiernos autonómicos es solo producto de las rencillas políticas entre ellos, los ciudadanos afectados les importan un bledo, se demostró en Valencia con la Dana, en el volcán de La Palma o en el desgraciadamente olvidado 11 M de Madrid.
Sí, enfermos. Explíqueme sino cómo es posible que el alcalde de Lugones (Asturias) haya “plantado”, pretende que sean más, un “pitufo” en el pueblo en honor de la Agenda 2030 mientras sus paisanos corren peligro por la aplicación de la absurda agenda,
Esta vez Franco ha librado, parece que no le echan la culpa de los incendios, tienen una cabeza de turco más recurrente y más fácil de vender, el cambio climático. Para el Gobierno es el culpable de todo, hay que tener la cara dura como el hormigón y falta de vergüenza, a pesar de que se sabe que al menos el 90% de los incendios son provocados.
