Durante diez días, las calles del pueblo se han convertido en punto de encuentro para vecinos y vecinas de todas las edades, así como para numerosos visitantes que se han acercado para disfrutar de una programación variada y completa. Música, espectáculos infantiles, actividades culturales, deportivas y las tradicionales entradas y bous al carrer han sido algunos de los actos más multitudinarios, a los cuales hay que sumar la gran respuesta a cenas populares, bailes y noches de fiesta.
“Este año, Albocàsser ha vuelto a demostrar que es un pueblo vivo, con unas fiestas que unen generaciones y que son un reflejo de nuestro orgullo y de nuestra manera de ser”, ha señalado la alcaldesa, Isabel Albalat, quien ha agradecido la implicación de las asociaciones locales, quintos, reina, damas y festerets, así como de todo el vecindario.
De las novedades, los bailes de salón por la tarde para la gente mayor han tenido una acogida muy buena. “A los más mayores no les va bien tener que esperar a las orquestas para poder bailar; por eso estas sesiones por la tarde han gustado mucho. Para las próximas fiestas, lo programaremos más días y estamos valorando también hacerlo en la carpa de fiestas, para poder llegar así a más público”, avanza Albalat.
Entre los actos más emotivos figuran también la misa y procesión en honor a la Virgen de la Asunción, tradiciones como el ball pla o encuentros multitudinarios como la jornada de paellas, además de los espectáculos musicales, discomóviles y orquestas.
Desde el Ayuntamiento se quiere agradecer el esfuerzo de todas las personas, colectivos y entidades que han colaborado en la organización y el buen desarrollo del programa festivo, así como el comportamiento cívico y respetuoso del vecindario, que ha permitido vivir unas jornadas con normalidad y alegría.
“Albocàsser ha vivido unas fiestas llenas de emociones compartidas, que nos ayudan a reforzar los vínculos entre nuestra gente y a proyectar la mejor imagen del municipio”, ha concluido la alcaldesa.

