La magistral interpretación del tenor Manuel Valero dio paso a un ramillete de fuegos artificiales que clausuraba una agenda de más de un centenar de actos. La Reina de las Fiestas, Blanca Rovira, junto a su Corte de Honor, visiblemente emocionada, se despedía de unos días llenos de emoción y devoción por la Patrona, la Virgen de la Ermitana.



