Para afirmar sin error que la mayoría de nuestros políticos son unos descerebrados solo hay que salir a la calle o leer sus declaraciones en la prensa.
Hoy, aprovechando que estaba viajando, he podido prestar atención a alguna cadena de radio, al menos a aquellas que entiendo no están del todo vendidas al poder económico y político.
Hablaban de los últimos datos de delincuencia y de la seguridad ciudadana que disfrutamos, más bien la que padecemos.
Comentaban que en muchos sitios, y más concretamente en la Comunidad Valenciana, en algunas poblaciones, los vecinos se habían organizado, a través de las RRSS, en patrullas de vigilancia, sobre todo nocturnas, para evitar “okupaciones” y robos.
Los “politiquillos” que han opinado sobre el tema se han manifestado en contra argumentando que esas actuaciones pueden crear odio y que podrían atraer a personas violentas.
Todo parecía un discurso dedicado a la justificación de la delincuencia y por supuesto al “movimiento okupa” que toda la izquierda alienta y protege.
El alcalde de un municipio de Alicante, que no merece la pena nombrar, ha llegado a decir que hay que disolver esas patrullas vecinales nocturnas porque en su municipio no había crecido la delincuencia, y que las cifras eran muy parecidas a las del pasado año.
Es decir, parecía estar contento con las cifras de delincuencia en su pueblo y no tener el más mínimo interés en reducirlas.
Explicarle algo a un político es complicado, pero todos debieran saber que su objetivo no puede ser otro más que el de “delincuencia cero”. Sé que es imposible, pero tienen la obligación de trabajar para ello y no tener la falta de vergüenza de ser conformistas con los datos de delincuencia.
Así que ya saben, mientras no disparen las estadísticas, pueden ustedes delinquir con tranquilidad ya que no molestan a los políticos que además intentarán que nadie les moleste en su labor.
No sé quien dijo que en este país había más tontos que tejas…y se quedó muy corto en el cálculo.
