Compromís per Castelló ha lamentado que la alcaldesa Begoña Carrasco se negara en el pleno municipal de este jueves a colaborar con la Generalitat Valenciana y el Gobierno de España para dar respuesta a la crisis humanitaria que se vive en las Islas Canarias con la llegada de menores migrantes no acompañados. La formación señala que, ante una situación insostenible, era el momento de demostrar lealtad institucional y solidaridad.
Desde Compromís han recordado que el gobierno canario ha hecho un llamamiento explícito al resto de comunidades autónomas porque necesitan ayuda urgente, y que la Generalitat ha trasladado esta petición a los ayuntamientos de la Comunitat Valenciana, entre ellos el de Castelló, para identificar recursos y espacios disponibles. En este sentido, la coalición considera que el Ayuntamiento debería haber respondido como en otras ocasiones, situándose al lado de las instituciones y de la ciudadanía para afrontar retos colectivos.
“El jueves vimos a una señora Carrasco que ha sido desleal con el gobierno de la Generalitat y el Gobierno de España y, especialmente, con el gobierno de Canarias, que está pidiendo ayuda al resto de España para acoger a los niños y niñas migrantes que vienen sin familia; pero también vimos a una señora Carrasco que compraba el discurso ultra y racista de sus socios de gobierno, que ella ha hecho propio”, ha manifestado el portavoz de Compromís, Ignasi Garcia.
La coalición ha remarcado que estamos hablando de niños y niñas que huyen de la guerra y de la violencia, que llegan solos y en situaciones extremas, y que necesitan protección y acogida. Por eso, han calificado de “incomprensible” que se quiera presentar como un problema la llegada de una treintena de menores a Castelló, cuando la ciudad ha incrementado su población en más de 7.000 personas en solo dos años sin que ello haya generado ninguna dificultad.
Compromís ha insistido en que la llamada de la Generalitat exige una respuesta responsable y solidaria por parte de los ayuntamientos, y que negarse a colaborar representa un gesto de deslealtad institucional. Además, la formación ha advertido que la alcaldesa ha decidido hacer suyo el discurso racista y excluyente de sus socios de extrema derecha para mantenerse en el poder, asumiendo posiciones que dividen y criminalizan a personas vulnerables. Para la coalición, esta actitud demuestra que Carrasco “es capaz de asumir cualquier relato ultra con tal de seguir gobernando”, situándola al mismo nivel que las fuerzas políticas más radicales.
Finalmente, Compromís ha defendido que Castelló ha sido siempre una ciudad solidaria y comprometida con la dignidad y los derechos humanos, y que es precisamente en situaciones como esta cuando hay que demostrarlo con hechos, poniendo recursos a disposición y acogiendo a los niños y niñas que lo necesitan.
