No es fácil opinar cuando hay víctimas de por medio, pero la polémica entre Benjamín Netanyahu y Hamás se ha extrapolado, creo que desgraciada e intencionadamente, a un conflicto entre judíos y palestinos cuando ambos nada o poco tienen que ver en el conflicto.
Hamás, organización terrorista paramilitar palestina sunita, que se declara yihadista, nacionalista e islamista, siempre ha tenido como objetivo, con la aquiescencia de la ANP (Autoridad Nacional Palestina), que lidera otro iluminado como Mahmud Abbas, la destrucción y desaparición del Estado de Israel. Para ello recibe ayuda millonaria de muchos países europeos, de Irán, de algunos países árabes y, cómo no, de Hezbolá y de todas aquellas organizaciones paramilitares y terroristas asentadas en zonas limítrofes con Israel.
Esto, al parecer, es asumido y respetado por todos, incluida la cloaca que es la ONU.
Sí esto es así porque nadie se pregunta: ¿Tiene derecho Israel a pretender la desaparición del llamado Estado Palestino?
Y otras muchas interrogaciones que me atrevo a plantearles:
¿Qué hace Hamás con los millones de dólares que recibe de supuestas ayudas humanitarias a través de la ANP?
¿Qué hace Hamás con los cientos de toneladas de alimentos que diariamente entran en Gaza?
¿Quién está realmente matando a aquellos que salen a las calles a recogerlos?
¿Está Hamás utilizando a los niños como escudos humanos?
¿Es el propio pueblo palestino, quizá por miedo, quien protege a Hamás?
Ninguna guerra debiera existir si muere un solo niño, pero ya nadie se acuerda de los cientos de niños mutilados, violados y asesinados por Hamás en el día más terrorífico de nuestra historia moderna, el 7 de Octubre de 2023.
¿Por qué la ONU y los supuestamente países democráticos siguen teniendo dos varas de medir defendiendo los derechos palestinos y obviando los judíos?
Nadie se pregunta porque viven en Israel miles de palestinos que trabajan allí y siguen acudiendo a la mezquita sin sufrir el más mínimo acoso por parte de las autoridades israelitas.
¿Son estos palestinos de sangre diferente a los de Gaza o es simplemente que no viven bajo el terror de Hamás?
Ni los judíos son Netanyahu ni los palestinos son Hamás.
Nadie desea conflictos, mucho menos los bélicos, pero cuando se pretende que las rencillas sean solucionadas por terroristas asesinos y políticos se crean polvorines como oriente próximo.
Hay muchos intereses en juego, miles de millones de dólares en armamento y proyectos de macroeconomía de futuro. Está todo muy bien montado para que, como siempre, unos pocos hagan su agosto a cambio de la vida de aquellos que obedecen.
No tengo dudas de que si dejaran solos a los pueblos judío y palestino estallaría la paz.
