Gracias a la colaboración ciudadana pudo detenerse in situ al hombre, que había fracturado el cristal de un turismo. En el momento de la identificación los agentes observaron que presentaba restos de sangre en un codo y en su mano, indicando éste que se debía a una herida reciente. Ataviado con vestimenta oscura, gorra y una mochila en cuyo interior se encontraron un cúter, una linterna y unas zapatillas de deporte que no correspondían con el número que utilizaba, se justificó con explicaciones que carecían de argumento real.
Posteriormente, la Policía Local de Almazora también se desplazó al lugar de los hechos confirmando la existencia de otros turismos con el cristal fracturado.
Las diligencias instruidas han sido entregadas en los Juzgados de Castellón en funciones de guardia.
