Compromís per Castelló ha denunciado que el gobierno de Begoña Carrasco ha asumido el discurso de la extrema derecha después de que la Junta de Gobierno haya aprobado eliminar el nombre de la plaza País Valencià para sustituirlo por el de plaza Nou d’Octubre. Según la coalición, esta decisión responde “a una guerra de símbolos” con la que el PP “compra el marco ideológico de Vox para mantener el poder”.
“Begoña Carrasco y Vox quieren decirnos a todos los castellonenses cómo debemos sentir nuestra pertenencia al País Valencià. Quieren decirnos cómo debemos pensar y cómo debemos sentir”, ha manifestado el portavoz de Compromís, Ignasi Garcia, quien ha subrayado que la alcaldesa “se dedica a generar molestias y a cambiar nombres de calles que no hacen falta, mientras se desentiende de los verdaderos problemas de los castellonenses, como son el aumento del precio de la vivienda, los recortes en Formación Profesional o los retrasos para conseguir cita con el médico”.
“Una provocación antes del 9 d’Octubre”
Desde Compromís denuncian que el cambio de nombre “no solo es un ataque al sentimiento de pertenencia de muchos castellonenses, sino también una provocación política hecha justo antes del 9 d’Octubre, rompiendo todos los puentes institucionales”.
La coalición recuerda que, durante 24 años de gobiernos del Partido Popular, nunca se había tocado el nombre de la plaza País Valencià y que, de hecho, el Estatuto de Autonomía —pactado por el PP y el PSOE— reconoce este como uno de los nombres históricos que el valencianismo político ha dado al territorio.
Asimismo, la coalición recuerda que cuando el anterior equipo de gobierno tuvo que cambiar nombres de calles lo hizo “por un requerimiento legal y para cumplir con la Ley de Memoria Democrática, no por revancha política”. En cambio, consideran que “lo que hace ahora la señora Carrasco es exactamente eso: revancha e imposición ideológica”.
Compromís advierte, además, que el gobierno municipal “miente conscientemente a la ciudadanía” cuando asegura que el nombre de País Valencià “no tiene nada que ver con nuestra autonomía”, a pesar de que “figura en el preámbulo del Estatuto”. La formación también desmiente que este cambio figure en el acuerdo de gobierno entre PP y Vox y acusa al gobierno de Begoña Carrasco “de actuar a escondidas y con nocturnidad, antes del 9 d’Octubre, para imponer su ideología con el único objetivo de mantenerse en el poder”.
