En esta ocasión, la actividad se ha centrado en la matanza del cerdo, una jornada que constituía un auténtico espacio de convivencia y socialización.
El encuentro, organizado por la Asociación de Mujeres y el Ayuntamiento de Benassal, se celebró en el Hogar del Jubilado y contó con la participación de 35 mujeres del municipio, que compartieron recuerdos y vivencias alrededor de esta tradición. Según explicaron, mientras que los hombres se encargaban de matar el animal, eran las mujeres quienes asumían la mayor parte del trabajo: preparar la carne, elaborar los embutidos, hacer dulces, organizar las comidas y atender todos los detalles antes y después de la matanza.
“Con estas tertulias queremos reconocer y visibilizar el trabajo de las mujeres en la vida cotidiana de los pueblos, un esfuerzo muchas veces silenciado pero esencial para entender nuestra historia y nuestra identidad”, ha destacado Rosa Batet, concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Benassal. La concejala, que guió la conversación, ha subrayado también que la jornada sirvió para recordar como la matanza era un momento de unión y de fiesta, especialmente en tiempo de escasez, cuando la comunidad se reunía para trabajar y celebrar a la vez. “Las personas que ayudaban en las casas recibían como agradecimiento un trozo de carne o comida y los niños esperaban ese día con mucha ilusión, porque había dulces y fiesta”, explica Batet. Las participantes también abordaron el cambio experimentado por esta tradición del ámbito rural, hoy prácticamente desaparecida, puesto que el sacrificio de animales solo está permitido en determinadas condiciones y en mataderos.
Esta es la segunda tertulia de este tipo que se lleva a cabo en Benassal. El pasado mes de marzo, el municipio dedicó el encuentro al recuerdo de los lavaderos, otro espacio clave de socialización de las mujeres.
