Durante la ceremonia de clausura, Castellón cedió el testigo a Manacor, ciudad que acogerá la próxima edición de los Special Olympics.
Una emotiva ceremonia de clausura, cargada de espíritu deportivo y solidario, ha puesto el broche final al Meeting Internacional Special Olympics Castellón ’25, un evento que durante tres días ha llenado la ciudad de ilusión, esfuerzo y valores de inclusión e igualdad a través del deporte.
El Pabellón Ciutat de Castelló ha sido el punto de inicio y cierre de unos juegos en los que han participado 500 deportistas procedentes de 8 países europeos y 14 comunidades autónomas. Durante el fin de semana, se han disputado competiciones de Fútbol 7, Atletismo, Natación, Baloncesto y Pádel, junto a disciplinas de demostración como Jóvenes Atletas y Pruebas Motrices en las instalaciones deportivas municipales de Gaeta Huguet, el Sindical, el Pabellón Ciutat de Castelló y la Piscina Olímpica.
La ceremonia final contó con la presencia de todas las delegaciones participantes, que ocuparon el centro de la pista como auténticos protagonistas del acto. Cada una de ellas recibió un obsequio por parte de la organización en reconocimiento a su participación y esfuerzo.
Si en la inauguración el momento simbólico fue la izada de la bandera y el encendido del pebetero, la clausura estuvo marcada por la bajada de la bandera, el relevo de la antorcha a la próxima ciudad anfitriona, Manacor, y el apagado del pebetero. En este emotivo gesto participaron un atleta de la nueva sede, la nadadora paralímpica castellonense Ariadna Edo, y la concejala de Deportes del Ayuntamiento de Castellón, Maica Hurtado.
El acto concluyó con un animado baile en la pista central, en el que deportistas, voluntarios y autoridades celebraron juntos el éxito de estos juegos inclusivos.
