El espectáculo, concebido como una fusión de pintura, música y poesía, reunió sobre el escenario a Diego Molina (guitarra), Manuel Márquez de Villamanrique (voz y versos) y la propia Ana Beltrán Porcar (pinceles). Juntos crearon una experiencia artística en homenaje a los graves incendios sufridos en la comarca del Alto Mijares, simbolizando la capacidad del pueblo para renacer de sus cenizas.
El cuadro fue donado por el festival al Ayuntamiento de Montanejos como agradecimiento por su apoyo al mundo de la cultura y la música. El MDM Fest ha querido recordar ahora el significado y el valor simbólico de esta creación y anuncia que próximamente se instalará junto al cuadro un cartel explicativo con acceso al tráiler y al vídeo en timelapse del espectáculo.
