
El 3 de mayo de 1469 en una localidad cercana a Florencia nacía Nicolás Maquiavelo que fue diplomático, filósofo y escritor italiano del Renacimiento además de ser considerado el padre de la Ciencia Política Moderna. Entre sus obras más conocidas se encuentra “El Príncipe” que es consideradacomo una obra maestra de la Modernidad.
Según los historiadores, unos dicen que se inspiró en César Borgia, mientras que otros, principalmente españoles, se decantan por Felipe II como inspirador del citado libro. Versa sobre el conjunto de estrategias que debe seguir un gobernante que quiera alcanzar y conservar el poder político.
La frase que da título a este artículo no aparece en ninguno de sus libros, pero es un compendio de su visión sobre la política y siempre se le ha atribuido al genial Maquiavelo ya que define, de manera clara y precisa, el eje sobre el que pivota toda actividad política.
Han pasado años desde que el literato transalpino plasmó sus obras, pero su fina intuición y su frase acertada no han perdido vigencia ni actualidad. Toda la política esta impregnada de engaño, mentira y desprecio más vil a todos y cada uno de los súbditos que, además, son expoliados de manera inmisericorde.
En este tiempo que nos toca sufrir cada vez que un político pronuncia la frase “buenos días”, es necesario asomarse a la ventana ya que con toda seguridad la noche más cerrada habrá caído sobre nuestros lares. Como se dice habitualmente: “no le dicen la verdad ni al médico”.
Todo se hace a espaldas de los votantes, los acuerdos entre partidos, las componendas, los repartos de prebendas, todo con tal de seguir en el poder, engañando a todos esos incautos, o sea nosotros, que cada cuatro años o cuando al mandamás de turno le sea beneficioso convoque a urnas.
Cabría pensar que algún partido puede escaparse del estigma que llevan los políticos en su ADN. Es posible que haya alguno que tenga un poco de decencia, pero siempre tiene ese punto de preservar lo que se tiene que hace que siempre ponga sus intereses por encima de la honestidad.
Del PSOE no hace falta incidir en su comportamiento criminal desde que existe. En su defensa hay que decir que ellos no engañan, no mienten, es su forma de ser, Está en su fuero interno desde su misma fundación. Y lo más curioso es que cuanto más mienten, mas cuentan con el apoyo de sus ciegos seguidores.
Si nos fijamos en sus socios y valedores nos encontramos con la misma situación. Una piara de sanguijuelas que sólo están pendientes de chupar de la teta de los impuestos que nos asfixian. Son organizaciones criminales que campan a sus anchas, regodeándose de los españoles.
Pero ya, el colmo de los colmos es la fantochada que lleva a cabo el que dice ser partido de la oposición, más conocido por el nombre del PP o PSOE azul. Han formado una asociación de empresas delictivas para repartirse el poder y lo que nos roban a manos llenas entre los dos.
Para desenmascarar a este grupo de políticos amorales del PP no tenemos más que ver lo ocurrido en Valencia con la dimisión del delincuente de Carlos Mazón. Dimite de presidente, pero conserva su asiento en las Cortes valencianas y todos los chollos inherentes, como el aforamiento.
Y que hará mientras tanto VOX, pues intentará sacar tajada de esta situación y luchará por apoyar al PP, logrando alguna prebenda en algún ayuntamiento u otro chollo similar. Ya que soltar, a bote pronto, el pastón que supone la Presidencia de las Cortes es de mal político.
Sí amigos, hasta en el partido de Abascal hay quienes siguen a rajatabla la frase de Maquiavelo. Da pena ver cómo los fundadores de ese partido están desapareciendo del mismo Ortega Smith, Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio, Pedro Fernández o Víctor Sánchez del Real.
Mientras que, en el Lejano Oeste, los pistoleros marcaban muescas en la culata de sus revólveres por los enemigos finiquitados, hoy en día acumulan los cadáveres políticos en armarios. Hasta en VOX Castellón hay alacenas con desaparecidos políticos. ¿No es así Llanos Massó?
Llevamos 500 años dejándonos engañar por los políticos ¿Hasta cuándo?
¡¡VIVA ESPAÑA!! ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!
Luis Andrés Cisneros
