
Desde tiempos inmemoriales, a pesar de todas las leyes de memoria que se han inventado, siguen siendo las prostitutas el grupo humano más vilipendiado a lo largo de la Historia. Es más, se les ha catalogado como miembros de “el oficio más antiguo del mundo”. Pero vamos a ver cómo no era así.
Si nos atenemos a los textos sagrados como la Biblia y el Génesis, encontramos a Adán y Eva, en el Jardín del Edén, donde pueden comer el fruto de todos los árboles menos el que crece en “el árbol del conocimiento del Bien y del Mal”. Pero, hete aquí, que aparece una serpiente y tienta a la mujer, la cual a continuación convence a Adán, para que pruebe la fruta prohibida.
Curiosamente, ni en la narrativa bíblica, ni en la coránica se insinúa que en esos momentos hubiera en el Edén ninguna mujer ejerciendo de meretriz, no obstante, si que aparece el primer político disfrazado de serpiente que ofrece a los incautos pobladores del Paraíso, subvenciones y pagas en forma de manzana.
Por lo cual debemos deducir que “el oficio más antiguo del mundo” no es el que hemos creído desde la noche de los tiemp. Tanto la religión cristiana como la islámica ratifican que los políticos, y no las prostitutas, son los componentes del oficio más longevo del mundo.
Tenemos que replantearnos todo lo que hemos dicho sobre las meretrices y pedirles disculpas y dar “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”. Fue “el primer político del mundo”, como siempre ha sido preceptivo quién, con mentiras y prebendas, plantó el primer acto político.
¿Tendremos que cambiar el éxito musical de este año, el archiconocido “PS hijo de puta por el de PS hijo de político”? Más que nada para ubicar a cada grupo en su sitio, las mujeres en uno y los que se dedican al primer trabajo documentado de la Historia en otro.
Si lo analizamos con serenidad y perspectiva histórica, tenemos que reconocer que las mujeres que se han dedicado a sacar beneficio de sus virtudes físicas no han engañado a nadie, se ofrecían y cobraban por ello, los políticos nos mienten, nos engañan y nos roban. ¿Alguien da más?
No se conocen muchos casos, sí acaso alguno aislado, en que cualquier meretriz haya perjudicado a alguno de sus descendientes. Se han caracterizado por la defensa de su prole. ¿Conoce usted a algún político que este luchando y trabajando, aunque sólo sea por sus votantes?
Por regla general una buscona antepondrá el bienestar de sus hijos al suyo propio. Su papel de madre le empuja a defender su descendencia. Tenemos que entender que en el ADN del político está grabado a fuego despreciar a la plebe a la que dicen defender.
Lo curioso es que el virus de la política que afecta a las mujeres igual que a los hombres, anula por completo el instinto materno convirtiendo a las féminas en seres carentes de sentimientos humanos y trastocan su percepción del bien y del mal. Sólo piensan en los beneficios que le da la serpiente.
Nunca en la Historia de España ha existido tanto desprecio por los ciudadanos de un país como lo que estamos viviendo en España. Debemos cambiar la expresión “Hijo de puta” por la más acertada y adecuada de “Hijo de político”. De esa forma estaremos pidiendo disculpas por los años de desprecio a esas mujeres. Sería una forma justa de proceder.
Si nuestros dirigentes se han molestado en silenciar la palabra “cáncer” para no ofender a los enfermos que lo padecen y lo sufren, no sería conveniente cambiar la palabra “puta” y todos sus sinónimos, por la palabra “político”. Economía de lenguaje, con una sola palabra abarcamos un amplio espectro de personas.
Si ya han eliminado “cesar” y lo han cambiado por “dimitir”. Si han inundado nuestro querido idioma con “palabros” en inglés. Si dan prioridad a cualquier frase en cualquier idioma menos el español. ¿Qué les costaría hacer este pequeño cambio que refleja con más claridad el momento actual de nuestra España?
Querido lector, tenemos que adaptarnos a los tiempos que corren y demos la cara por esas mujeres que tanto hemos vilipendiado en el pasado. Haga el favor de luchar por ellas. Es sencillo, se trata sólo de cambiar una palabra por otra.
¡¡VIVA ESPAÑA!! ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!
Luis Andrés Cisneros
