
En la fotografía que ilustra este artículo podemos ver a José Luis Arrese entregando unos pisos como Ministro de la Vivienda, quien hizo una meritoria labor al frente del mismo. Inauguró su cargo en 1957 y, tenía como profesión la de arquitecto, cosa imposible hoy en día, sólo se necesita ser pelota del partido.
Dos años más tarde, en 1959, y con motivo de la entrega al Ministro por parte del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria del título de “Agente de Honor”, pronunció una frase que definía, bien a las claras la política de vivienda del Régimen:
“No queremos una España de proletarios, sino de propietarios”.
Uno de los pilares que basó la política social del General Francisco Franco, estuvo guiada por el significado de aquella frase que, sin ninguna duda, fue el germen en que se desarrolló en España la tan beneficiosa “clase media” que contribuyó al desarrollo de nuestra Patria.
En estos primeros tiempos, la mayoría de los Ministerios que se dedicaban a temas de índole social, estaban en manos de falangistas, entre ellos los de Sanidad y Seguridad Social, Educación, etc., y además casi siempre estaban al frente de los mismos profesionales de probada capacidad.
Pero centrémonos en la frase que pronunció D. José Luis Arrese el día 1 de mayo de 1959, como respuesta de agradecimiento por el título que le concedieron los asistentes al acto. Sobre todo, con dos palabras clave: proletario y propietario.
Si nos atenemos al origen de “proletario”, proviene de latín proles equivalente a linaje o descendencia, y definía a los pobres que no tenían otro capital que la posibilidad de procrear hijos, y era lo único que aportar para engrosar las filas de los ejércitos imperiales.
Con el tiempo y una vez que llegó la revolución industrial los proletarios pasaron a comprender a los trabajadores que, privados de medios de producción propios se ven obligados a vender su esfuerzo y su trabajo para poder existir.
Es mucho más sencillo buscar la definición de propietario ya que se refiere a alguien que tiene derecho de propiedad sobre algo y, de manera especial, en lo que hace referencia a bienes inmuebles. Asimismo, también menciona a quien tiene un cargo u oficio que le pertenece.
Y aquí es donde vienen las abismales diferencias existentes entre la política llevada a cabo por Franco y José Luis Arrese y lo que expolian los políticos profesionales que dirigen y manipulan la partitocracia que está acabando con la sociedad que nuestros padres y abuelos crearon.
Para aquellas personas que sacaron a España del marasmo al que nos llevaron las, falsamente llamadas, “democracias” su principal objetivo era procurar que aquellos “proletarios” pasaran a engrosar las filas de los “propietarios” ya que en ese paso los españoles prosperarían.
Sólo tienen una obsesión, procurarse el bienestar de la oligarquía política a través de los partidos, sin importarles lo más mínimo lo que le pasa al pueblo llano que sufre el robo a mano armada que comenten a diario. Ni los hospitales, ni las carreteras, ni la enseñanza, ni la seguridad, ni siquiera la vida de los españoles les interesa lo más mínimo.
Cualquier banda de cuatreros del Lejano Oeste pueden parecernos una procesión de la Semana Santa sevillana, si los comparamos con lo banda de genocidas políticos que nos roban a manos llenas. Para ellos sólo somos una masa borreguil a la que manipulan en épocas electorales.
Si realizamos un simple ejercicio de comparación entre cualquier ministro de los distintos gobiernos de D. Francisco Franco y cualquiera de hoy , bien sea ministro o de cualquier mafia partidista, nos veríamos en la obligación de defenestrarlos a todos.
Cualquier político, esté o no en el Gobierno, sería capaz de vender a su padre o a su madre. No hay más que ver el modelo a imitar de la familia Borbón.
No nos quieren proletarios nos quieren pobres, muertos de hambre y que no seamos propietarios ni de un mendrugo.
¡¡VIVA ESPAÑA!! ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!
Luis Andrés Cisneros
