Categorías
Opinión

Pacto invisible

Artículo de opinión de Antonio García Besga

PP y VOX, condenados a entenderse, nos han vendido un melodrama impropio de dos partidos políticos serios que solo ha hecho confundir más al pobre españolito que aún no sabe de qué va esto.

Reconocer que Juanfran Pérez Llorca y José María Llanos han sido merecedores del «Óscar» por su excelente protagonismo estelar en la ficción vivida para la elección, como presidente de la Generalirat, del primero.

¿Alguien tenía alguna duda de que iba a haber pacto PP-VOX para la elección de nuevo presidente? ¿Había otra opción?

Me dirán que la convocatoria de elecciones, pero no podrán decirme a quién interesa en estos momentos.

Solo era necesario montar el teatrillo de las vergüenzas y nombrar nuevo presidente del Consell escenificando que al PP no le liga nada a VOX y que estos no están en línea con el PP. Ambos partidos avergonzados de su proximidad aunque Feijóo se haya aliado en Bruselas con el Pacto Verde, la inmigración descontrolada y la nefasta Agenda 2030.

 En esas tres cosas no hay cuerdo posible entre VOX y PP aunque nos quieran vender lo contrario, había que salvar la gobernabilidad de la Comunidad y las dos fuerzas políticas se encuentran muy cómodas en la actual situación.  El PP gobierna dando migajas a los de Abascal y estos jamás habían soñado con tanto diputado, tanto sueldo y tanto protagonismo sin arriesgar absolutamente nada y manteniendo en cargos relevantes a quienes no tienen la más mínima preparación para ocuparlos.

Todos contentos y felices engañando al personal con acuerdos incumplibles pero que les permiten a unos gobernar y a otros seguir creciendo a fuerza de la inutilidad de aquellos.

Nunca nada fue tan fácil,  lo único complicado, y lo han hecho muy bien durante días,  era hacer creer a los borreguitos de la papeleta de cada cuatro años que había diferencias insalvables entre PP y VOX.

Podían empezar por pactar de verdad, presentar una candidatura conjunta a las elecciones nacionales y garantizar así una mayoría absoluta que permitiera desterrar al inquilino de Moncloa, devolver al PSOE su verdadera naturaleza  y sacar a España del caos. Después, sin prisa, ya será hora de repartirse ministerios y cargos.

Deja un comentario