Qué manía han cogido!!!
“Clasificar o ajustar algo a un tipo, norma o modelo común”, eso es tipificar, se ha convertido en obsesivo, supongo que para no tener que admitir que las cosas ocurren por otros muchos motivos diferentes a la ideología marcada por conveniencia o por los acontecimientos.
La última estupidez ha sido tipificar “insultar o agredir a un profesor” como falta grave. Las mentes privilegiadas de este país, en este caso las vinculadas a la Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana, han debido llegar a la conclusión de que no está bien visto insultar o agredir a un profesor. Les habrá costado meses llegar a tan magna determinación.
Recuerdo cuantos estúpidos espabilaron con un bofetón y cuantas conductas deshonrosas se corrigieron con una “ostia”, palabra que se usa coloquialmente como significado vulgar de golpe, a tiempo.
Particularmente, estudié en un colegio de frailes donde se repartía “leña” a diario y a diestro y siniestro. Puedo asegurarles, yo me excluyo, por no ejercer de prepotencia, que todos mis compañeros terminaron bachillerato sin ningún problema, muchos hicieron carreras brillantes y ninguno tuvo ni tiene síntomas de haber sido traumatizado por la disciplina impuesta por los de la sotana. Más bien al contrario, se nos inculcó respeto y saber estar, algo que ahora parece no ir con la moda.
Pero, sin duda, lo más triste es que los hijos son imagen y semejanza de lo que ven en casa, por lo que quizá, si hubiera que tipificar algo, habría que dedicar tiempo a la educación de los padres.
