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¡FELIZ NAVIDAD! y el mejor deseo para 2026

Artículo de opinión de Luis Andrés Cisneros

Para mucha gente, la imagen que ilustra este artículo puede resultar inexplicable y sorprendente; ¿Qué hace un guardia urbano rodeado de regalos navideños? ¿Qué significado tienen todas esas botellas de diversos espumosos y paquetes de turrones y viandas? Aunque parezca mentira todo ello eran muestras de afecto y agradecimiento de los ciudadanos de las ciudades de España.

Ya sé que para nuestra juventud y para muchos de los habitantes patrios abducidos por la degenerada política, dicho gesto puede parecer algo “casposo”, “fascista” o cualquiera de los epítetos que circulan libremente por las mentes distorsionadas que la “corrección política” ha impuesto.

En aquellos años 50-60-70 no existía la crispación insana que dirige todos los aspectos de nuestra vida actual. Un “guardia urbano” (ahora denominado, policía local) no dejaba de ser más que un compatriota más, que se dedicaba a cumplir con su deber de ayudar a los ciudadanos.

Por aquel entonces no eran miembros de los pomposamente llamados ahora, “fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”. Eran unos funcionarios que estaban enlazados con la población de la ciudad y cuyo respeto era mutuo tanto hacia ellos como por parte de ellos. Y al llegar estas fechas los habitantes de la ciudad o el pueblo tenían esta forma de agradecer su dedicación e impagable esfuerzo.

Hasta que llegó la pandemia más virulenta que ha asolado a nuestro país y a la Europa Occidental: “los políticos”.

Por la calle la gente se felicitaba la “Navidad” efusivamente, con un abrazo y con alegría o, en el peor de los casos, escribía una postal de felicitación, muchas veces acompañada de “una participación” del número que la familia compartía con sus allegados.

Ahora, en el mejor de los casos, se envía un “WhatsUp”, el cual, con un simple gesto del dedo, se envía a infinidad de “contactos” muchos de los cuales ni somos conscientes de quienes son. Ellos tampoco saben quien se lo ha enviado, ni cuantos ha reenviado.

De momento, no se hasta cuando, aún seguimos celebrando la “Navidad”, hay sitios que ya la están cambiando por vacaciones de invierno. Pero lo más triste es que cada día se pierde el origen de la celebración que es el nacimiento del Niño Jesús.

Celebración que, a poco que sigan las cosas como hasta ahora, pasará al limbo de la Historia, con el beneplácito de las oligarquías políticas que viven a costa de aquellos a los que roban día tras día no sólo su dinero, algo que es tan importante sus valores y sus creencias.

Poco a poco van socavando los cimientos de la civilización occidental, desgajando la familia, vejando la Historia y todo lo que nuestros antepasados, con valentía, sacrificio y dedicación hicieron para mantener lo más granado de las joyas de la Humanidad.

Tenemos que luchar por mantener lo que durante siglos los españoles edificaron, contra viento y marea, y con un respeto hacia el resto de las civilizaciones. Recordemos la lucha por los derechos de los indígenas americanos que significaron las Leyes de los Reyes Católicos.

No debemos olvidar los siglos de lucha para conseguir “La Reconquista” de nuestro suelo patrio y expulsar del mismo a los “infieles”, gracias a lo cual Europa no profesa en estos momentos la religión del Islam, aunque vamos camino de la invasión musulmana llegue a buen puerto.

Luchemos contra los designios de los oligarcas políticos y lo tenemos fácil, sólo necesitamos no desfallecer y seguir manteniendo nuestras tradiciones. Nos hemos dejado “robar” la festividad de “Todos los Santos” (un recuerdo a nuestros fallecidos) por la insulsa fiesta de “Jalouin”. La siguiente será la “Navidad”.

No tengamos miedo en hablar de política de nuestras convicciones a la gente, seamos consecuentes con nosotros mismos y desmontemos el discurso vacío de los “políticamente correctos”.

¡Feliz Navidad! y mi deseo para el 2026 “Un año sin políticos”. Será la única vía de supervivencia.

¡¡VIVA ESPAÑA!!     ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!

Luis Andrés Cisneros

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