Compromís per Castelló ha votado en contra del presupuesto municipal de 2026 tras constatar que el gobierno de Begoña Carrasco ha rechazado las 46 enmiendas presentadas por la coalición y ha aprobado unas cuentas sin diálogo ni voluntad de acuerdo. La formación considera que se trata del tercer “presupuesto de la vergüenza”, elaborado de espaldas a la participación ciudadana y a las necesidades reales de la ciudad.
El portavoz Ignasi Garcia ha resumido la posición de la coalición asegurando que “Compromís hemos presentado 46 enmiendas para hacer unos presupuestos más justos, más sociales, más ecologistas, más feministas, pensados para el comercio local, para la juventud, para la cultura, la movilidad sostenible y para una ciudad que cuide a su gente y mire al futuro con orgullo de su pasado. Las 46 enmiendas han sido rechazadas una a una por el Partido Popular”.
Con todo, la coalición ha denunciado que el gobierno de Carrasco ha acelerado los plazos de forma deliberada para impedir el debate y la aportación de propuestas. Como advierte Garcia, “nunca hasta ahora se había ignorado de esta manera la participación política y social en un proceso tan fundamental como es la aprobación de los presupuestos”. Compromís recuerda que los plazos no son una cuestión formal, sino una garantía democrática, y que eliminarlos supone “vaciar de contenido la participación”.
Garcia ha advertido también de que el presupuesto presenta incoherencias y cifras que no cuadran, especialmente en materia de fiscalidad. El gobierno municipal asegura que se cobra el 100% del coste del servicio de recogida y tratamiento de residuos, pero las cuentas reflejan un desajuste de 1,5 millones de euros entre ingresos y gastos. Además, el presupuesto no calcula correctamente el coste real de las bonificaciones de la tasa de la basura, una situación que, según advierte el informe de Intervención, puede generar problemas financieros en ejercicios futuros.
Enmiendas en vivienda, educación y movilidad
Ante esta forma de gobernar, Compromís ha presentado 46 enmiendas para mejorar el presupuesto y orientarlo hacia un modelo de ciudad más justo y con futuro. Las propuestas incluían medidas concretas en vivienda, con recursos para el alquiler social, el alquiler joven y la rehabilitación de viviendas; en sanidad y educación, reclamando inversiones en los centros educativos dentro del marco del plan Edificant, en un contexto en el que Castelló pasa de millones previstos en ejercicios anteriores a solo decenas de miles de euros en 2026, pese a las demandas del Consejo Escolar Municipal; y en comercio local, con ayudas a los establecimientos afectados por las obras del mercado y el refuerzo de las campañas de bonos comerciales.
La coalición también había planteado una apuesta clara por la movilidad sostenible, con proyectos para acceder a fondos europeos, mejorar el transporte público y recuperar carriles bici eliminados por el gobierno del PP, así como una actualización urgente de las ayudas a las entidades sociales, que atienden a colectivos vulnerables y ven cómo sus gastos aumentan mientras las subvenciones se congelan.
En materia de inversiones, Compromís proponía recuperar la Pérgola tradicional del parque Ribalta, climatizar las aulas escolares, ampliar el patio del CEIP Jaume I con una dotación presupuestaria real, y no con partidas testimoniales como los 1.000 euros previstos por el gobierno municipal, construir la pasarela ciclopeatonal de acceso a Penyeta Roja y al Racó de la Torreta, reforzar las instalaciones deportivas de base e impulsar una piscina al aire libre en el distrito sur. También se incluían propuestas en cultura, medio ambiente, diversidad, igualdad y cooperación internacional.
Para la formación, el presupuesto aprobado evidencia “un modelo autoritario, basado en la propaganda y en la aprobación unilateral, que renuncia al diálogo y a construir consensos”. La coalición lamenta que el gobierno municipal haya perdido una oportunidad para acordar unas cuentas útiles para Castelló y advierte de que continuará defendiendo un proyecto de ciudad alternativo, centrado en las personas y en el interés general.
