Estos trabajos tienen como principal objetivo reducir el riesgo de incendios forestales, especialmente durante los meses de más calor, mediante la eliminación de vegetación seca y acumulaciones de materia combustible en zonas sensibles. Al mismo tiempo, el mantenimiento de los barrancos permite asegurar el correcto paso del agua en episodios de lluvias intensas, evitando posibles obstrucciones, desbordamientos y daños a infraestructuras y fincas agrícolas.
Para poder llevar a cabo estas tareas con más eficacia y alcance, el Ayuntamiento ha solicitado la colaboración de la brigada EMERGE de la Generalitat Valenciana, así como de la empresa pública TRAGSA, reforzando así los recursos humanos y técnicos disponibles para actuar en diferentes puntos del término municipal.
El buen estado de los caminos rurales es también clave para facilitar el acceso a explotaciones agrícolas y ganaderas, garantizar la circulación de vecinos y visitantes y asegurar una respuesta rápida de los servicios de emergencia en caso de necesidad. Además, unos caminos limpios y transitables contribuyen a potenciar el turismo rural y las actividades al aire libre, mejorando la imagen y la calidad de vida en el municipio.
Desde el Ayuntamiento se destaca la importancia de llevar a cabo estas actuaciones de manera periódica y planificada, puesto que la vegetación crece rápidamente y las inclemencias meteorológicas pueden deteriorar los caminos y los cursos naturales de agua en poco tiempo.
