No me extraña en absoluto que los cuentacuentos se hayan puesto de moda en todas las citas que congregan a niños por fiestas u otros motivos.
Lo que nunca podía imaginarme es que se pondrían de moda para los adultos y que estos gozaran de ello como los niños creyéndose todo aquello que les narran.
Relatan las “aventuras del capitán América Donald Trump” como el héroe salvapatrias de Venezuela, “persona que destaca por sus grandes hazañas, virtudes o valentía, realizando actos extraordinarios en beneficio de otros o de una causa justa”, así lo define la tan de moda IA.
No han contado que pactó durante meses con el jefe del narcotráfico del país, líder del cártel de Los Soles y auténtico general jefe de las fuerzas armadas y los paramilitares, Diosdado Cabello.
Incluso hoy sabemos que lo de Maduro pudo ser un rescate para evitar su asesinato ordenado por este último y donde también la traidora Delcy Rodríguez colaboró en todo lo que le ordenaron.
Pero solo hablamos de petróleo, ¡¡quién coño se va a preocupar de los venezolanos!!
Ahora el “Capitán América” quiere invadir, si no se la venden, Groenlandia, enfrentándose a Europa y desafiando a la OTAN que USA fundó.
Por medio se ha metido Vladimir Putin, ofreciéndose como mediador, el invasor y asesino de ucranianos tiene la cara más dura que el cemento armado.
Ya se ha echado tierra al conflicto bélico de Ucrania, a la guerra de Gaza, a la situación insostenible de Oriente Medio, al terrorismo de las dictaduras comunista de África y se informa con timidez de los miles de muertos de Irán. Incluso, retrocediendo en el tiempo, ya nadie se preocupa de todas las mentiras sobre la COVID y su origen.
El último cuento serio relata las bondades del pacto de Mercosur que arruinará a nuestros agricultores y ganaderos y que pondrá en riesgo la salud de millones de europeos. Puede que ahí esté el quid de la cuestión. Uno de los sectores mejor parados del desigual acuerdo será la superpotente industria farmacéutica europea que dispondrá del amplio mercado suramericano. Qué razón tenía, esta vez sí, Donald Trump, cuando tomó la decisión, nada más tomar el mandato de su segunda elección, de sacar a los Estados Unidos a la mafiosa OMS (Organización Mundial de la Salud).
Piensen un poco. ¿Todo esto no será producto de que Trump, Putin, Jinping y Netanyahu están de acuerdo en el guion del cuento? O creen ustedes en las casualidades y las coincidencias.
Otro gran beneficiado de todos los cuentacuentos es, sin duda, el inquilino de Moncloa, que además ahora ha reforzado la invisibilidad de su expediente de corrupción sacando a la luz supuestos actos poco morales de Julio Iglesias.
De verdad, no puedo creerme que los cuentacuentos tengan tanto arraigo en nuestra sociedad civil supuestamente adulta.
