Los diputados de VOX Alberto Asarta, Carlos Flores y José María Sánchez defendieron la posición de su grupo frente a iniciativas presentadas por PSOE, ERC, Sumar y PP.
Siria: derechos humanos reales, no gestos vacíos
En relación con la PNL del PSOE presentada en la Comisión de Justicia sobre la situación de la población civil en Siria, VOX optó por la abstención, al considerar que se trataba de “un brindis al sol”. Asarta explicó que su grupo presentó una enmienda de adición para exigir expresamente justicia, protección y libertad religiosa para los cristianos perseguidos, subrayando que los derechos humanos no pueden quedarse en declaraciones retóricas.
Pena de muerte: rechazo a la injerencia ideológica
Sobre la iniciativa de ERC para la abolición de la pena de muerte a escala internacional, VOX votó en contra. El diputado por Valencia, Carlos Flores, denunció que la propuesta suponía una injerencia en los asuntos internos de terceros países, algunos de ellos aliados de España, calificándola de “tan insensata como suicida”.
Multilateralismo y Agenda 2030
VOX también rechazó la iniciativa de Sumar relativa a la defensa del multilateralismo. El diputado José María Sánchez criticó que el texto fuera una “colección de banalidades propias de una retórica izquierdista trasnochada”.
Asimismo, el grupo votó no a la propuesta del PSOE sobre la Agencia de Mujeres, Paz y Seguridad. Asarta denunció que estaba “trufada de feminismo, diversidad, empoderamiento, cambio climático y Agenda 2030”, lo que conlleva gastos cuantiosos y resultados inexistentes, defendiendo que “la igualdad real debe abordarse en las zonas de conflicto, no desde el adoctrinamiento ideológico”.
Apoyo a iniciativas que defienden la libertad y la soberanía
VOX sí apoyó la proposición del PP sobre la protección de periodistas nicaragüenses exiliados, poniendo el foco en la persecución religiosa contra los cristianos en Nicaragua desde 2018.
VOX también votó a favor de las iniciativas relativas al refuerzo del vínculo transatlántico con Estados Unidos y al impulso de una Europa más autónoma, defendiendo en todo momento la prioridad de los intereses nacionales frente a estructuras supranacionales.
Asarta concluyó reclamando “una política exterior firme, que defienda sin complejos la libertad religiosa, la soberanía nacional y los intereses de España, frente al sectarismo ideológico de la izquierda”.
