Las obras se localizan en dos zonas: la reparación de filtraciones en la cubierta con la instalación de una nueva impermeabilización, ya finalizada, y la restauración de pinturas de la zona del altar donde se invertirán cerca de 40.000 euros y se prolongarán hasta el 7 de febrero.
Unas obras que son posibles gracias a la coordinación de las concejalías de Fiestas, Cultura y, sobre todo, de Infraestructuras que es quien asume el coste de la obra.
Visto bueno de conselleria
Hay que resaltar que la ermita de la Magdalena está catalogada como Bien de Interés Cultural y esta protección ha obligado a activar un proceso administrativo con la pertinente documentación y solicitudes de permisos a la Conselleria.
Cambio de la impermeabilización
En cuanto a los aspectos técnicos, desde la empresa adjudicataria Enrique Artola, ha resaltado que ya se ha cambiado toda la impermeabilización de la cubierta. Además se han cambiado las pendientes para que haya mejor desagüe y no se generen embalsamientos. Y en todas esas patologías lo que habían hecho es que en la parte interior ya se estaban desprendiendo los morteros de la bóveda. Entonces había un peligro de que básicamente todo lo que es a nivel patrimonial se disgregase y se perdiese.
Artola ha apuntado del mismo modo que “en el altar también se ha actuado, sobre todo en un de las esquinas que había filtrado muchísima agua y ya se habían perdido algunas de las decoraciones. Básicamente lo que se ha hecho es, con el trabajo que está realizando la restauradora, recuperar esas decoraciones que se habían perdido y volver al color original que tenía el altar”.
